Mateo 28 - Version Moderna (1929)

La resurrección

1. DESPUÉS del sábado, cuando iba amaneciendo el primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.

2. Y he aquí que fué hecho un gran terremoto; porque un ángel del Señor descendió del cielo, y llegándose, rodó la piedra de la puerta, y sentóse sobre ella.

3. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve:

4. y por miedo de él los guardas temblaron, y quedaron como muertos.

5. Y respondiendo el ángel, dijo a las mujeres:  No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fué crucificado.

6. No está aquí; pues ha resucitado, así como os dijo. Venid, ved el lugar donde yacía el Señor.

7. E id presto, y decid a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos; y he aquí que va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis.  He aquí, os lo he dicho.

8. Y ellas, partiendo prestamente del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a los discípulos.

9. Y he aquí que Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Dios os guarde! Y ellas, llegándose, le tuvieron de los pies, y le adoraron.

10. Entonces les dijo Jesús:  No temáis:  id, decid a mis hermanos, que vayan a Galilea; allí me verán.

El informe de la guardia

11. ¶Y habiendo ido ellas, he aquí que algunos de la guardia, yendo a la ciudad, anunciaron a los jefes de los sacerdotes todo lo que había acontecido.

12. Y éstos, cuando se hubieron juntado con los ancianos, y tomado consejo, dieron mucho dinero a los soldados,

13. diciendo:  Decid:  Sus discípulos vinieron de noche, y le hurtaron, estando nosotros dormidos.

14. Y si esto fuere oído del gobernador, nosotros le persuadiremos, y os haremos seguros.

15. Ellos, pues, tomando el dinero, hicieron como fueron enseñados; y este dicho ha sido divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.

La gran comisión

16. ¶Mas los once discípulos se fueron a Galilea, a la montaña que Jesús les había señalado.

17. Y cuando le vieron, 1e adoraron:  mas algunos tuvieron duda.

18. Acercándose entonces Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y sobre la tierra.

19. Id, pues, y haced discípulos entre todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo:

20. enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado:  y he aquí que estoy yo con vosotros siempre, hasta la consumación delsiglo.