Devocional Diario – La Humildad de Jesús

Devocionales - La Humildad de Jesús Hablamos sabiduría de Dios…la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció;porque si la hubieran conocido,nunca habrían crucificado al Señor de gloria. 1 Corintios 2:7-8. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hac...


2 Corintios 1 - Biblia Septuaginta al Español

Salutación

1. Pablo, apóstol de Cristo Jesús, por voluntad de Dios, y Timoteo, el hermano, a la Iglesia de Dios, la que está en Corinto, con los santos todos los que están en toda la Acaya:

2. gracia a vosotros y paz, de Dios nuestro Padre y de Señor Jesucristo.

Aflicciones de Pablo

3. ¡Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, el padre de las misericordias y Dios de toda consolación;

4. el que nos consuela en toda la tribulación nuestra, para poder nosotros consolar a los en toda tribulación, por la consolación que somos consolados nosotros mismos por Dios!

5. Porque, así como abundan los padecimientos del Cristo en nosotros, así, por el Cristo, abunda también la consolación nuestra.

6. Y, ora seamos atribulados,(a) por vuestra consolación y salud; ora seamos consolados,(b) por vuestra consolación; la que obra para paciencia de los mismos padecimientos que también nosotros padecemos. Y nuestra esperanza firme(c) , de vosotros;

7. sabiendo que, como compañeros sois de los padecimientos, así también de la consolación.

8. Pues no queremos que ignoréis hermanos, acerca de la tribulación nuestra, la acaecida en el Asia: que con exceso, sobre fuerza, gravados fuimos, que desesperamos también del vivir,

9. empero, nosotros mismos en nosotros la respuesta de la muerte(d) hemos tenido, para que, no confiados estemos en nosotros, sino en Dios, el que resucita los muertos;

10. quien, de tamaña muerte nos ha librado y nos librará; en quien hemos esperado que aún librará;

11. ayudándonos al par también vosotros por la plegaria; a fin de que el por causa de muchas personas a nosotros(e) carisma, por muchos se agradezca por nosotros.

Por qué Pablo pospuso su visita a Corinto

12. Que nuestra gloriación ésta es: el testimonio de nuestra conciencia de que en santidad y pureza de Dios, y no en sabiduría carnal, sino en gracia de Dios hemos conversado en el mundo; y mucho más con vosotros.

13. Que no otras cosas os escribimos que lo que leéis o también conocéis. Y espero que hasta el fin conoceréis,

14. según también nos habéis conocido en parte; porque gloria vuestra somos, al igual que también vosotros nuestra, en el día de nuestro Señor Jesús.

15. Y con esta confianza quería yo primero a vosotros venir, para que segunda gracia tuvieseis;

16. y, por vosotros atravesar a Macedonia, y de nuevo de Macedonia venir a vosotros, y por vosotros ser conducidos a la Judea.

17. Esto, pues, queriendo ¿acaso de ligereza he usado? ¿O lo que quiero, según carne quiero, para que sea en mí el «Sí, sí» y el «No, no»?

18. Y fiel Dios, que nuestra palabra la a vosotros no es «Sí» y «No».

19. Pues de Dios, el Hijo, Jesucristo, él en vosotros por nosotros predicado, por mí, y Silvano y Timoteo, no se ha hecho «Sí» y «No», sino que «Sí» en él ha sido(f) ;

20. Pues cuantas promesas(g) de Dios en él, el «Sí»; por lo cual también por él, el «Amén»(h) ; a Dios para gloria por(i) nosotros.

21. Y el que nos confirma, con vosotros en Cristo, y nos unge: Dios;

22. el que también os ha sellado, y dado las arras del Espíritu en vuestros corazones.

23. Y yo por testigo a Dios invoco sobre mi alma: de que, lastimándome de vosotros, aún no he venido a Corinto.

24. No que nos enseñoreemos de vuestra fe; sino que colaboradores somos de vuestro gozo; que en la fe estáis firmes.