Efesios 1 - Biblia Corona de Jerusalen

Salutación

1. Pablo, apóstol de Mesias Yeshúa por voluntad de Di-s, a los santos y fieles en Mesias Yeshúa.

2. Gracia a vosotros y paz de parte de Di-s, nuestro Padre, y del Señor Yeshúa HaMashiaj.

Bendiciones espirituales en Cristo

3. Bendito sea el Di-s y Padre de nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Mesias;

4. por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor;

5. eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Yeshúa HaMashiaj, según el beneplácito de su voluntad,

6. para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado.

7. En él tenemos por medio de su sangre la redención, el perdón de los delitos, según la riqueza de su gracia

8. que ha prodigado sobre nosotros en toda sabiduría e inteligencia,

9. dándonos a conocer el Misterio de su voluntad según el benévolo designio que en él se propuso de antemano,

10. para realizarlo en la plenitud de los tiempos: hacer que todo tenga a Mesias por Cabeza, lo que está en los cielos y lo que está en la tierra.

11. A él, por quien entramos en herencia, elegidos de antemano según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad,

12. para ser nosotros alabanza de su gloria, los que ya antes esperábamos en Mesias.

13. En él también vosotros, tras haber oído la Palabra de la verdad, el Buena Noticia de vuestra salvación, y creído también en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa,

14. que es prenda de nuestra herencia, para redención del Pueblo de su posesión, para alabanza de su gloria.

El espíritu de sabiduría y de revelación

15. Por eso, también yo, al tener noticia de vuestra fe en el Señor Yeshúa y de vuestra caridad para con todos los santos,

16. no ceso de dar gracias por vosotros recordándoos en mis oraciones,

17. para que el Di-s de nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj, el Padre de la gloria, os conceda espíritu de sabiduría y de revelación para conocerle perfectamente;

18. iluminando los ojos de vuestro corazón para que conozcáis cuál es la esperanza a que habéis sido llamados por él; cuál la riqueza de la gloria otorgada por él en herencia a los santos,

19. y cuál la soberana grandeza de su poder para con nosotros, los creyentes, conforme a la eficacia de su fuerza poderosa,

20. que desplegó en Mesias, resucitándole de entre los muertos y sentándole a su diestra en los cielos,

21. por encima de todo Principado, Potestad, Virtud, Dominación y de todo cuanto tiene nombre no sólo en este mundo sino también en el venidero.

22. = Bajo sus pies sometió todas la cosas = y le constituyó Cabeza suprema de la Iglesia,

23. que es su Cuerpo, la Plenitud del que lo llena todo en todo.

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