1 Pedro 5 - Nueva Versión Internacional 1999

Apacentad la grey de Dios

1. Exhortación a los ancianos y a los jóvenes A los ancianos que están entre ustedes, yo, que soy anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe con ellos de la gloria que se ha de revelar, les ruego esto:

2. cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere.

3. No sean tiranos con los que están a su cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño.

4. Así, cuando aparezca el Pastor supremo, ustedes recibirán la inmarcesible corona de gloria.

5. Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes».[w]

6. Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo.

7. Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.

8. Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.

9. Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos.

10. Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.

11. A él sea el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Salutaciones finales

12. Saludos finales Con la ayuda de Silvano, a quien considero un hermano fiel, les he escrito brevemente, para animarlos y confirmarles que ésta es la verdadera gracia de Dios. Manténganse firmes en ella.

13. Saludos de parte de la que está en Babilonia, escogida como ustedes, y también de mi hijo Marcos.

14. Salúdense los unos a los otros con un beso de amor fraternal. Paz a todos ustedes que están en Cristo.