Devocional Diario Cristiano – La Elección de Lot

Lot, el sobrino de Abraham, era un creyente. Pero arruinó su vida, en gran parte porque tomó malas decisiones. Escogió para sí la llanura del Jordán en dirección a Sodoma. Era una hermosa y fértil llanura, pero sus habitantes estaban hundidos en la inmoralidad.


Cantares 1 - Nueva Versión Internacional 1999

La esposa y las hijas de Jerusalén

1. Cantar de los cantares[a] de Salomón. Primer Canto La amada

2. Ah, si me besaras con los besos de tu boca[b] ... ¡grato en verdad es tu amor, más que el vino!

3. Grata es también, de tus perfumes, la fragancia; tú mismo eres[c] bálsamo fragante. ¡Con razón te aman las doncellas!

4. ¡Hazme del todo tuya![d] ¡Date prisa! ¡Llévame, oh rey, a tu alcoba! Los amigos Regocijémonos y deleitémonos juntos, celebraremos tus caricias más que el vino. ¡Sobran las razones para amarte! La amada

5. Morena soy, pero hermosa, hijas de Jerusalén; morena como las carpas de Cedar, hermosa como los pabellones de Salmá.[e]

6. No se fijen en mi tez morena, ni en que el sol me bronceó la piel. Mis hermanos se enfadaron contra mí, y me obligaron a cuidar las viñas; ¡y mi propia viña descuidé!

7. Cuéntame, amor de mi vida, ¿dónde apacientas tus rebaños?, ¿dónde a la hora de la siesta[f] los haces reposar? ¿Por qué he de andar vagando[g] entre los rebaños de tus amigos? Los amigos

8. Si no lo sabes, bella entre las bellas, ve tras la huella del rebaño y apacienta a tus cabritos junto a las moradas de los pastores. El amado

La esposa y el esposo

9. Tú y tus adornos, amada mía, me recuerdan a las yeguas enjaezadas de los carros del faraón.

10. ¡Qué hermosas lucen tus mejillas entre los pendientes! ¡Qué hermoso luce tu cuello entre los collares!

11. ¡Haremos para ti pendientes de oro con incrustaciones de plata! La amada

12. Mientras el rey se halla sentado a la mesa, mi perfume esparce su fragancia.

13. Mi amado es para mí como el saquito de mirra que duerme entre mis pechos.

14. Mi amado es para mí como un ramito de azahar[h] de las viñas de Engadi. El amado

15. ¡Cuán bella eres, amada mía! ¡Cuán bella eres! ¡Tus ojos son dos palomas! La amada

16. ¡Cuán hermoso eres, amado mío! ¡Eres un encanto! El amado Una alfombra de verdor es nuestro lecho,

17. los cedros son las vigas de la casa y nos cubre un techo de cipreses. La amada