1 Pedro 4 - Reina Valera 1858 (Nuevo Testamento)

Buenos administradores de la gracia de Dios

1. PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros tambien estad armadas del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado:

2. para que ya el tiempo que queda en carne, viva, no á las concupiscencias de los hombres, sino á la voluntad de Dios.

3. Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho la voluntad de los Gentiles cuando conversábamos en disoluciones, en concupiscencias, en embriagueces, en glotonerías, en beberes, y en abominables idolatrías.

4. Y esto parece cosa extraña á los que os vituperan, que vosotros no corrais con ellos en el mismo desenfrenamiento de disolucion:

5. los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los vivos y los muertos.

6. Porque por esto tambien ha sido predicado el Evangelio á los muertos: para que sean juzgados en carne segun los hombres, y vivan en espíritu segun Dios.

7. Mas el fin de todas las cosas se acerca. Sed pues templados, y velad en oracion.

8. Y sobre todo tened entre vosotros ferviente caridad: porque la caridad cubrirá la multitud de pecados.

9. Hospedáos amorosamente los unos á los otros sin murmuraciones.

10. Cada uno segun el don que ha recibido, adminístrelo á los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios.

11. Si alguno habla, hable conforme á las palabras de Dios: si alguno ministra, ministre conforme á la virtud que Dios administra: para que en todas cosas sea Dios glorificado por Jesu Cristo, al cual es gloria, é imperio para siempre jamás. Amen.

Padeciendo como cristianos

12. CARÍSIMOS, no os maravilleis cuando sois examinados por fuego, lo cual se hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese:

13. Y si el justo es dificultosamente salvo, ¿adónde parecerá el infiel, y el pecador?

14. Si sois vituperados en nombre de Cristo, sois bienaventurados: porque la gloria, y el Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Cierto segun ellos él es blasfemado, mas segun vosotros es glorificado.

15. Así que no sea ninguno de vosotros afligido como homicida, ó ladron, ó malhechor, ó codicioso de los bienes ajenos.

16. Pero si alguno es afligido como cristiano, no se avergüence, antes glorifique á Dios en esta parte.

17. Porque tambien ya es tiempo que el juicio comience de la casa de Dios; y si primero comienza de nosotros, ¿qué fin será él de aquellos que no obedecen al Evangelio de Dios?

19. Y por eso, los que son afligidos segun la voluntad de Dios, le encomienden sus almas, como á fiel poseedor, haciendo bien.