Juan 1 - Reina Valera 1858 (Nuevo Testamento)

El Verbo hecho carne

1. EN el principio ya era la Palabra: y la Palabra era acerca de Dios, y Dios era la Palabra.

2. Esta era en el principio acerca de Dios.

3. Todas las cosas por esta fueron hechas; y sin ella nada de lo que es hecho, fué hecho.

4. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5. Y la luz en las tinieblas resplandece: mas las tinieblas no la comprendieron.

6. FUÉ un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.

7. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él.

8. El no era la luz: sino para que diese testimonio de la luz.

9. Aquella Palabra era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre, que viene en este mundo.

10. En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él, y el mundo no le conoció.

11. A lo que era suyo vino; y los suyos no le recibieron.

12. Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre:

13. los cuales no son engendrados de sangres, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varon, mas de Dios.

14. Y aquella Palabra fué hecha carne, y habitó entre nosotros; y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

15. Juan dió testimonio de él, y clamó, diciendo: Este es del que yo decia: El que viene tras mí, es antes de mí: porque es primero que yo.

16. Y de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia.

17. Porque la ley por Moisés fué dada: mas la gracia y la verdad por Jesu Cristo fué hecha.

18. A Moisés nadie le vió jamás: el unigénito Hijo que está en el seno del Padre, él nos le declaró.

Testimonio de Juan el Bautista

19. Y ESTE es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

20. Y confesó, y no negó: confesó que él no era el Cristo.

21. Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú profeta? Y respondió: No.

22. Dijéronle pues: ¿Quién eres? para que demos respuesta á los que nos enviaron: ¿qué dices de tí mismo?

23. Dijo: Yo, voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta.

24. Y los que habian sido enviados eran de los Fariséos.

25. Y preguntáronle, y le dijeron: ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni profeta?

26. Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua: mas en medio de vosotros ha estado, quien vosotros no conoceis:

27. este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato.

28. Estas cosas acontecieron en Bethábara de la otra parte del Jordan, donde Juan bautizaba.

El Cordero de Dios

29. El siguiente dia ve Juan á Jesus que venia á él, y dice: Hé aquí, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

30. Este es del que dije: Tras mí viene un varon, el cual es antes de mí: porque era primero que yo.

31. Y yo no le conocia: mas para que fuese manifestado á Israél, por eso vine yo bautizando con agua.

32. Y Juan dió testimonio, diciendo: Que ví al Espíritu que descendia del cielo como paloma, y reposó sobre él.

33. Y yo no le conocia: mas el que me envió á bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre aquel que vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, este es el que bautiza con Espíritu Santo:

34. y yo ví, y he dado testimonio, que este es el Hijo de Dios.

Los primeros discípulos

35. El siguiente dia otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.

36. Y mirando á Jesus que andaba por allí, dijo: Hé aquí, el Cordero de Dios.

37. Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron á Jesus.

38. Y volviéndose Jesus, y viéndolos seguirle, díceles: ¿Qué buscais? Y ellos le dijeron: Rabbí, que declarado, quiere decir, Maestro, ¿dónde moras?

39. Díceles: Venid, y ved. Vinieron, y vieron donde moraba: y quedáronse con él aquel dia: porque era como la hora de las diez.

40. Era Andres, el hermano de Simon Pedro, uno de los dos que habian oido de Juan, y le habian seguido.

41. Este halló primero á su hermano Simon, y le dijo: Hemos hallado al Mesías, que declarado es, el Cristo.

42. Y le trajo á Jesus. Y mirándole Jesus, dijo: Tú eres Simon, hijo de Jonás: tu serás llamado Cephas, que quiere decir, Piedra.

Jesús llama a Felipe y a Natanael

43. El dia siguiente quiso Jesus ir á Galiléa, y halla á Felipe; al cual dice: Sígueme.

44. Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andres y de Pedro.

45. Felipe halló á Nathanaél, y le dice: Hemos hallado á aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: Jesus, el hijo de Joseph de Nazaret.

46. Y le dijo Nathanaél: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven, y ve.

47. Jesus vió venir á sí á Nathanaél, y dijo de él: Hé aquí un verdaderamente Israelita, en el cual no hay engaño.

48. Dícele Nathanaél: ¿De dónde me conoces? Respóndele Jesus, y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te ví.

49. Respondió Nathanaél, y le dijo: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israél.

50. Respondió Jesus, y le dijo: Porque te dije: Víte debajo de la higuera, crees: cosas mayores que estas verás.

51. Y le dice: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante vereis el cielo abierto, y ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre.