PalabrasDeFe – ¿Cómo puedo enfrentarme a los errores de mi pasado?

    ¿Cómo puedo enfrentarme a los errores de mi pasado? Enfrentémoslo. Todos nos equivocamos. Todos hacemos cosas que no deberíamos hacer. Mentimos, robamos los materiales de la oficina, decimos cosas que nos arrepentimos más tarde, pasamos...

Lecturas Cristianas – UNA OBRA DE PAZ

UNA OBRA DE PAZ LECTURA: Santiago 3:13-18 Y la semilla cuyo fruto es la justicia se siembra en paz por aquellos que hacen la paz. Santiago 3:18 La pequeña iglesia de Umbarger, Tejas, era un lugar...

ALIMENTO DIARIO Y MATUTINO

ALIMENTO DIARIO Lectura para hoy Leer con oración: Gn.3:24; Ex.3:1-5; Ef.1:3-6 Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él en amor, predestinándonos para filiación...

[devocional-martes] 04 de octubre de 2005 – Libre acceso.

Fuiste rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo. 1 Pedro 1:18-19. Libre acceso Todas las virtudes humanas...

Alegrate, Dios Esta Contigo!

Un medico tuvo que aplicar una dolorosa inyección en una niña de cuatro anos. Cuando ella se quedo sabiendo lo que el medico iba a hacer, se puso muy nerviosa. Al ver el tamaño de la aguja en las manos del medico, creyó que era grande lo suficiente para matar un elefante. Giro los ojos en dirección a su padre que, fijando sus ojos en de ella, agarro firme sus manos.

Nuevos Estudios

Temas Cristianos – Amando a los niños

Amar a los hijos es una tarea compleja. Aunque Dios ha dado a las madres amor natural por sus propios bebés, hoy esa inclinación innata está siendo reprimida por madres que abortan a sus bebes o entregan a sus hijos a una niñera o una guardería para que los críe una empleada. Sin embargo, una mujer cristiana que ni aborta a su hijo ni abandona sus responsabilidades también tiene que aprender a amar a sus hijos de la manera que la Biblia indica. Los sentimientos naturales no son suficientes. Todas los sentimentalismos sobre la bendición de las madres se desvanecen cuando llega el momento de trabajar duro amando, enseñando, exigiendo disciplina, limpiando y cuidando de los enfermos como es debido. Si las mujeres cuentan solamente con su afecto maternal natural para servir y enseñar a sus niños diariamente, pronto estarán sin recursos y no sabrán por qué.