Estudios Bíblicos – ¿Qué gano con esto de seguir a Jesús?

¿Qué gano con esto de seguir a Jesús? Versículo clave: Mateo 19:27 ¡Mira, nosotros lo hemos dejado todo por seguirte! le reclamó Pedro. ¿Y qué ganamos con eso? Marcos 10:28 ¿Qué de nosotros, que lo hemos dejado todo y te hemos seguido? comenzó a reclamarle Pedro. Una tarde Jesús estaba enseñando acerca de la relación entre él y su Padre, pero sus oyentes parecían no entender lo que él les estaba revelando:

Matrimonios Cristianos – Consejos que salvan matrimonios

La decisión de amar a su cónyuge tiene un enorme potencial. Aprender su lenguaje principal de amor hace que ese potencial se vuelva una realidad.El amor no es solamente una necesidad emocional. Los sicólogos han observado que entre nuestras necesidades básicas está la necesidad de seguridad, de valor personal y de significado. El amor, sin embargo, se interrelaciona con todas ellas.

Matrimonio Cristiano – Las Bases de un Matrimonio Bíblico

Matrimonio Cristiano - Las Bases de un Matrimonio BíblicoI. La bondad de Dios promueve el matrimonioA. Según Génesis 2:18, ¿por qué creó Dios el matrimonio?Partiendo de este hecho, podemos ver que para la gran mayoría de los hombres, la voluntad de Dios es casarse. Por eso, es muy importante saber lo que Dios dice acerca del matrimonio y como prepararnos para él.

Matrimonio Cristiano – Dios: El Esposo del Cristiano

I. Dios se compromete con nosotros: Nos hace suyos para siempreEn el Antiguo Testamento, Dios se comprometió con el pueblo de Israel, haciendo un pacto con ellos (los diez mandamientos). En el Nuevo Testamento, Dios se compromete con individuos que creen en Cristo por medio del segundo pacto (su sangre derramada en la cruz).

Matrimonio Cristiano – El Amor en los Matrimonos Cristianos

I. Amores humanos (Las palabras griegas: Storgos, Eros y Philos)La Biblia habla de cuatro tipos de amor. Los humanos podemos experimentar tres tipos sin conocer a Dios. Son parte de la experiencia humana y muy buenos cuando funcionan como deben. Pero si "el amor" es nuestra meta, estos tres tipos llegan a ser nuestros dioses, y así se destruyen tanto a sí mismos como a nosotros. Son buenos como resultados de la vida normal, pero pésimos como propósitos para nuestra vida.
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