Inicio Etiquetas Conciencia net

Etiqueta: conciencia net

FUEGO DEL INFIERNO MISMO

En la ciudad de Lieja, en Bélgica, un policía detuvo a un niño que andaba solo por las calles, cabizbajo y sin rumbo. El agente dedujo que se trataba de un pequeño delincuente.—¿Qué haces aquí? —le preguntó.—Nada —contestó el niño con desgano.—¿Dónde vives?—En el infierno.Ante esa respuesta, el policía se sorpren dió, pero continuó el interrogatorio.—¿Quién es tu padre?

Mensaje a la Conciencia – ¿DE QUIÉN ES ESTE MUERTO?

¿DE QUIÉN ES ESTE MUERTO? por Carlos ReyLa encomienda sólo decía «La Oroya», así que la terminal de autobuses de Huancayo, Perú, remitió la caja a esa localidad. Era una caja de cartón, bien envuelta. Pero como permaneció dos días en La Oroya sin que nadie la reclamara, la devolvieron a Huancayo.Tampoco la reclamó nadie en Huancayo, así que, como olía mal, dieron aviso a la policía. Cuando por fin abrieron la caja, descubrieron que dentro estaba el cadáver descompuesto de un joven, muerto de un balazo en el rostro. Luego de considerar las opciones, decidieron publicar el aviso siguiente: «Encomienda con un muerto dentro se halla en la estación de policía. Quien se crea con derecho a ella, puede venir a reclamarla.»He aquí uno de esos muertos pobres e ignorados que permanecerán en el anonimato, quizá para siempre, hasta que en el día

Mensaje a la conciencia – DEVUÉLVASE AL REMITENTE

«DEVUÉLVASE AL REMITENTE» por el Hermano PabloEra un paquete de correo: un paquete común, de menos de un kilo de peso. Lo había llevado al correo de Bagdad, Irak, Khay Ranahjet, un joven de veinticuatro años de edad. Se lo estaba enviando a una persona de la misma ciudad.Al llevar Khay, varios días después, una carta al correo, encontró ese mismo paquete en su buzón. Tenía impreso un sello de correo que decía: «Franqueo insuficiente. Devuélvase al remitente.»

El Hermano Pablo – 625 AÑOS DE CÁRCEL

El fiscal del tribunal fue mencionando los cargos uno por uno. Y Jorge Antonio Sánchez, de veintiséis años de edad, fue bajando la cabeza ante cada cargo. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Jurados, periodistas y asistentes iban llevando la cuenta, y camarógrafos de la televisión seguían consumiendo metros y más metros de cinta de video.La cuenta seguía adelante: seis, siete, ocho, nueve. Los cargos se iban acumulando uno sobre otro. Cuando el fiscal terminó, la cuenta había llegado a 101 delitos cometidos en el lapso de dos años: delitos contra propiedad ajena y delitos contra personas indefensas. Y por esos 101 cargos le tocaron a Jorge Antonio Sánchez 625 años de cárcel.
>