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MIENTRAS NAVEGAMOS HACIA LAS COSTAS DEL CIELO

«MIENTRAS NAVEGAMOS HACIA LAS COSTAS DEL CIELO» por el Hermano Pablo Kirk Lynn, joven tenor de excelente calidad de voz, paseó la mirada por el auditorio. Habría, calculó, unas 470 personas. El cantante ejecutaba su música...

POR NO HABER VENDIDO LA LECHE

POR NO HABER VENDIDO LA LECHE por Carlos Rey (25 de noviembre: Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) «El marido le había pegado. Por la única habitación del bohío, caliente como horno,...

Una UNIÓN Perfecta

UNA UNIÓN PERFECTA por el Hermano Pablo El día martes se dieron el «sí». Intercambiaron votos y promesas nupciales, intercambiaron anillos y se unieron para siempre en matrimonio: un matrimonio que ellos sabían duraría hasta que...

Mensaje a la Conciencia – Estamos en Problemas

La puerta corrió sobre sus viejas ruedas con el chirrido de hierro contra hierro, y se cerró con sordo estrépito. De afuera se oyó el ruido característico de un candado que se cierra. Fue un ¡clic! metálico sonoro, claro, inconfundible. Los hombres que se encontraban dentro del vagón, diecinueve en total, tuvieron un lúgubre presentimiento. «Estamos en problemas», dijo, con voz preocupada, uno de ellos. Y como no sabían qué hacer, sus dieciocho compañeros solamente lo miraron en silencio. Estaban, por cierto, en una grave situación. Se encontraban en un vagón de ferrocarril de carga que iba a cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, pero que se convertiría en la tumba de todos ellos, menos uno.

Mensajes a la Conciencia – LA MOSCA EN LA TELARAÑA

Un joven salió al campo a meditar sobre la lucha que libraba todos los días contra las tentaciones de la vida. Al mediodía, sentado sobre una piedra en medio de la naturaleza, se puso a seguir el vuelo despreocupado de una mosca. De pronto la mosca bajó en picada hacia el suelo al divisar una telaraña que estaba entre la piedra y la tierra. En el momento de atravesar la telaraña, la mosca quedó atrapada. Comenzó a patalear, pero lejos de librarse mediante sus desesperados esfuerzos, sólo se enredó aun más. Cuando la astuta araña sintió el movimiento de la tela, corrió hacia la mosca y empezó a cubrirla con su hebrita atrapadora. Entonces la araña se apartó para dejar que la mosca muriera lentamente,