Inicio Etiquetas Hijo

Etiqueta: Hijo

Un Dios que lo sabe todo – el Devocional Diario

Actualmente ciertos satélites son capaces de fotografiar detalles de la superficie terrestre del tamaño de un metro cuadrado. Entonces, ¿nos parecería extraño que Dios, quien creó al hombre, conozca todo, escudriñe todo, registre todo lo referente a la vida de cada uno de nosotros? Es un pensamiento impresionante para el pecador, pero ¡cuán

Mensajes a la Conciencia – EL AMIGO DEL HIJO

Era la reunión del domingo por la noche en una iglesia cristiana evangélica. Después que cantaron, el pastor se dirigió a la congregación y presentó al orador invitado. Se trataba de uno de sus amigos de la infancia, ya entrado en años. Mientras todos lo seguían con la mirada, el anciano ocupó el púlpito y comenzó a contar esta historia:

¿Se puede perder la fe? – el Devocional Diario

Luisa, residente en un asilo de ancianos, confesaba a una amiga cristiana que la visitaba: -Sabe usted, perdí la fe. Pero, ¿de qué fe se trataba? Las tradiciones y las simples creencias no pueden resistir al tiempo ni a las pruebas. Sólo el Señor Jesús hizo lo necesario para abrir el camino hacia Dios. No perderá a ninguno de aquellos que han confiado en él, pues forman parte de sus "ovejas", porque él dijo: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no

Devocional Diario – ¡Era una falsificación!

Desde hacía años un lienzo colgaba en el comedor. Era atribuido al pintor Rubens. Cuando llegó la guerra se decidió vender el cuadro. Un especialista, invitado para estimar su valor, lo estudió cuidadosamente y meneó la cabeza, diciendo: -Ustedes no podrán sacar gran cosa de esto. ¡Es una copia! Durante mucho tiempo los dueños se habían dejado engañar, pero el ojo del experto no se equivocó y percibió la falsificación.

El Hijo Prodigo – Ignorando Un Padre Amoroso

En una de las campañas occidentales de Moody, fue seguido de ciudad en ciudad por un hombre viejo y endeble, de apariencia respetable, que en todos los lugares pedía el privilegio de decir algunas pocas palabras a todos que asistian a las reuniones. Él se levantaba y decía simplemente: "¿Mi hijo George está en este lugar? ¿George, está aquí? ¿George, estás aquí? George, si usted esta aquí, vuelva a junto a su padre. Su viejo padre lo ama a usted, George, y no puede morir tranquilo sin verlo a usted nuevamente". Luego el viejo hombre volvía a su lugar. Una noche un joven vino hasta el Hotel de Moody y pidió para verlo. Era George. Cuando el grande evangelista le preguntó como podía tratar a su amoroso padre con tanta negligencia y crueldad, el joven contestó: "Yo nunca pensaba en él, pero, señor Moody, intentaba hacer todo lo bueno que yo podía".