Inicio Etiquetas Meditaciones Biblicas

Etiqueta: Meditaciones Biblicas

Reflexiones Diarias Cristianas – La Sequía

Hay una situación que jamas voy a olvidar. Se dice que el ser humano retiene un 80% de lo que ve y solo un 45% de lo que oye. Y doy fe de eso. Un domingo, estábamos en una iglesia rural ubicada en una zona de cosecha de girasoles y maíz. Antes, durante y luego de cumplir con nuestras tareas eclesiásticas, papá notó que la mayoría de las personas tenían el rostro triste. Luego de preguntar que era lo que pasaba, le dijeron que la cosecha, por segundo año consecutivo, estaba perdida ya que hacía tres meses que no llovía.

Reflexiones Bíblicas – El tamaño de las personas

Los tamaños varían conforme el grado de compromiso... Una persona es enorme para uno, cuando habla de lo que leyó y vivió, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente. Es pequeña cuando solo piensa en si misma, cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando fracasa

Meditación Cristiana – No deje morir aquello que vale la pena

¿Se ha preguntado adónde van a parar los restos de los aviones que un día surcaron los aires del mundo y llegan a cumplir su ciclo de vida? Debe ser un lugar muy triste. Grande. Perdido entre centenares de aparatos viejos y láminas inservibles. Verlos agonizar, cuando el sol se oculta en el horizonte, sin duda despierta nostalgia.

Meditaciones Diarias – Recuerda lo más importante

Cuenta una leyenda que una mujer muy pobre, con un niño en brazos, pasó delante de una caverna y escuchó una voz misteriosa que, desde el interior, le dijo: "Entra y toma todo lo que desees, pero acuérdate de lo principal. Recuerda que solo tienes tres minutos. Una vez que salgas, la puerta se cerrará para siempre. Aprovecha la oportunidad que te doy, pero acuérdate de lo principal".

Mensajes a la Conciencia nuevos – POR CADA MILLA, UN HOMBRE

Negro y oscuro era el socavón de la mina. «Con luz fosforescente de cocuyos», como decía el poeta Guillermo Valencia, los mineros horadaban el duro vientre de la montaña. Los picos y barrenos hacían saltar pedazos de roca. Y cada minero pensaba en dos cosas: en la familia que dejó arriba, y en el gas metano que en cualquier momento podría escapar.