Hebreos 2 - La Biblia del Oso  RV1569

Una salvación tan grande

1. Por loqual es meneſter que tanto cõ mas diligencia guardemos las coſas q̃ auemos oydo, porq̃ no nos eſcurramos.

2. Porque ſi la palabra dicha por el miniſterio de los Angeles, fue ſirme, y toda rebellion y deſobediencia recibió juſta paga de ſu galardon.

3. Como eſcaparemos noſotros, ſi tuuieremos en poco vna ſalud tan grãde? la qual auiendo començado à ſer publicada por el Señor, ha ſido cõfirmada haſta noſotros por los que lo oyeron à el miſmo:

4. Teſtificando juntamente conellos Dios con ſeñales y milagros y diuerſas marauillas, y con dones del Eſpiritu Sano repartiendolos ſegun ſu voluntad.

El autor de la salvación

5. Porque no ſujetó à los Angeles el mundo venidero, de loqual hablamos.

6. Teſtificó empero vno en cierto lugar, diziendo, Que es el hombre que te acuerdas deel, ò el hijo del hombre q̃ lo viſitas?

7. Heziſte lo vn poco menor que los Angeles, coronaſtelo de gloria y de honrra, y puſiſtelo ſobre las obras de tus manos.

8. Todas las coſas ſujetaſte debaxo de ſus pies. Porque en quanto le ſujetó todas las coſas, nada dexó que no ſea ſujeto à el. Mas aun no vemos que todas las coſas le ſon ſujetas.

9. Empero vemos à aquel Ieſus coronado de gloria y de honrra, que es hecho vn poco menor que los Angeles por paßiõ de muerte, paraq̃ por gracia de Dios guſtaße la muerte por todos.

10. Porque conuenia q̃ à quel por amor del qual ſon todas las coſas, y por el qual ſon todas las coſas, auiendo de traer en ſu gloria à muchos hijos, hizieße conſumado por affliciones àl author de la ſalud deellos.

11. Porque el q̃ ſanifica y loſque ſon ſanificados de vno ſon todos: por loqual no ſe auerguença de llamarlos Hermanos.

12. Diziendo, Annunciaré à mis Herma nos tu nombre, en medio de congregaciõ te alabaré.

13. Y otra vez, Yo confiaré en el. Y otra vez, Heaqui yo y mis hijos que me dió Dios.

14. Anſique porquanto los hijos communicaron à carne y à ſangre, el tambien anſi participó de lo miſmo, para deſtruyr por la muerte àlque tenia el imperio de la muerte, es à ſaber, el diablo.

15. Y librar à los q̃ por el temor dela muerte eſtauan por toda la vida ſujetos à ſeruidumbre.

16. Que no tomô à los Angeles, mas à la ſimiente de Abraham tomô.

17. Por loqual deuia hazerſe en todo ſemejante à los hermanos, para ſer hecho mi ſericordioſo y fiel Pontifice en loque es para con Dios es à ſaber para expiar los peccados del pueblo:

18. Porque en quanto el miſmo padeciô y fue tentado, es poderoſo para tambiẽ ſocorrer à los que ſon tentados.