2 Timoteo 2 - Serafín de Ausejo 1975

Un buen soldado de Jesucristo

1. Tú, pues, hijo mío, saca fuerzas de la gracia que hay en Cristo Jesús.

2. Y lo que escuchaste de mí en presencia de muchos testigos, deposítalo en hombres de confianza, que sean a su vez capaces de enseñar a otros.

3. Comparte conmigo los sufrimientos, como buen soldado de Cristo Jesús.

4. El hombre que se alista en la milicia no se enreda en los negocios civiles si quiere complacer al que lo ha reclutado.

5. De igual modo, un atleta no recibe la corona si no ha competido según el reglamento.

6. El labrador que brega es el primero que tiene derecho a participar de los frutos.

7. Piensa bien lo que te estoy diciendo, pues el Señor te lo hará comprender todo.

8. Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David. Éste es mi evangelio.

9. Por él soporto el sufrimiento, incluso el de las cadenas, como si fuera un malhechor. Pero la palabra de Dios no está encadenada.

10. Por eso, todo lo sufro por amor a los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación que está en Cristo Jesús con gloria eterna.

11. He aquí una afirmación digna de crédito: Si con él morimos, también con él viviremos;

12. si resistimos, también con él reinaremos; si le negamos, también él nos negará;

13. si le somos infieles, él sigue siendo fiel, pues no puede negarse a sí mismo.

Un obrero aprobado

14. No dejes de recordarles esto, y conjúrales ante Dios que no se metan en discusiones de palabras, que para nada sirven, sino para echar a perder a los oyentes.

15. Esfuérzate en presentarte ante Dios de forma que merezcas su aprobación como trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que expone rectamente la palabra de la verdad.

16. Evita las charlatanerías profanas, porque los dados a ellas avanzarán cada vez más en la impiedad

17. y su palabra se extenderá como gangrena. Entre éstos están Himeneo y Fileto,

18. que se han desviado de la verdad, llegando a afirmar que la resurrección ha tenido ya lugar, y han reducido a ruinas la fe de algunos.

19. Sin embargo, el sólido cimiento de Dios permanece firme y tiene sellada esta inscripción: El Señor conoce a los suyos; y esta otra: apártese de la maldad todo el que invoca el nombre del Señor.

20. En una casa grande no hay solamente vajilla de oro y de plata, sino también de madera y de barro: aquélla para usos nobles, ésta para usos viles.

21. Así, pues, quien se purifique por completo de estas cosas pertenecerá a la vajilla de uso noble, consagrada, útil para el dueño, apta para toda obra buena.

22. Huye de las ambiciones juveniles. Practica la justicia, la fidelidad, el amor, la paz con los que invocan al Señor con corazón puro.

23. Déjate de especulaciones estúpidas y absurdas, que, como bien sabes, engendran polémicas;

24. un siervo del Señor no debe polemizar, sino ser afable con todos, buen maestro, tolerante,

25. suave al instruir a los contrarios, por si acaso Dios les concede que se conviertan, reconozcan la verdad

26. y recuperen el buen sentido, libres de las redes del diablo, que los había capturado vivos para hacer su voluntad.