Devocionales – La Entropía

Devocionales Cristianos - Entropía "Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra. La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas." Génesis 1:1-2 (NVI) Entropí...


Hechos 2 - Biblia Corona de Jerusalen

La venida del Espíritu Santo

1. Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar.

2. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban.

3. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos;

4. quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.

5. Había en Yerushalaim hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo.

6. Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua.

7. Estupefactos y admirados decían: "¿Es que no son galileos todos estos que están hablando?

8. Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa?

9. Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia,

10. Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos,

11. judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Di-s."

12. Todos estaban estupefactos y perplejos y se decían unos a otros: "¿Qué significa esto?"

13. Otros en cambio decían riéndose: "¡Están llenos de mosto!"

Primer discurso de Pedro

14. Entonces Pedro, presentándose con los Once, levantó su voz y les dijo: "Judíos y habitantes todos de Yerushalaim: Que os quede esto bien claro y prestad atención a mis palabras:

15. No están éstos borrachos, como vosotros suponéis, pues es la hora tercia del día,

16. sino que es lo que dijo el profeta:

17. = Sucederá = en los últimos días, dice Di-s: = Derramaré mi Espíritu sobre toda carne, = y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños. =

18. = Y yo sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu. =

19. = Haré prodigios = arriba = en el cielo = y señales abajo = en la tierra. =

20. = El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes de que llegue el Día grande del Señor. =

21. = Y todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. =

22. "Israelitas, escuchad estas palabras: A Yeshúa, el Nazoreo, hombre acreditado por Di-s entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Di-s hizo por su medio entre vosotros, como vosotros mismos sabéis,

23. a éste, que fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Di-s, vosotros le matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos;

24. a éste, pues, Di-s le resucitó librándole de los dolores del Sepulcro, pues no era posible que quedase bajo su dominio;

25. porque dice de él David: = Veía constantemente al Señor delante de mí, puesto que está a mi derecha, para que no vacile. =

26. = Por eso se ha alegrado mi corazón y se ha alborozado mi lengua, y hasta mi carne reposará en la esperanza =

27. = de que no abandonarás mi alma en el Sepulcro ni permitirás que tu santo experimente la corrupción. =

28. = Me has hecho conocer caminos de vida, me llenarás de gozo con tu rostro. =

29. "Hermanos, permitidme que os diga con toda libertad cómo el patriarca David murió y fue sepultado y su tumba permanece entre nosotros hasta el presente.

30. Pero como él era profeta y sabía que Di-s = le había asegurado = con juramento = que se sentaría en su trono un descendiente de su sangre, =

31. vio a lo lejos y habló de la resurrección de Mesias, que = ni fue abandonado en el Sepulcro = ni su carne = experimentó la corrupción. =

32. A este Yeshúa Di-s le resucitó; de lo cual todos nosotros somos testigos.

33. Y exaltado por la diestra de Di-s, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido y ha derramado lo que vosotros veis y oís.

34. Pues David no subió a los cielos y sin embargo dice: = Dijo el Señor a mi Señor:Siéntate a mi diestra =

35. = hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies. =

36. "Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Di-s ha constituido Señor y Mesias a este Yeshúa a quien vosotros habéis crucificado."

37. Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: "¿Qué hemos de hacer, hermanos?"

38. Pedro les contestó: "Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Yeshúa HaMashiaj, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo;

39. pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y = para = todos = los que están lejos, = para cuantos = llame el Señor = Di-s nuestro."

40. Con otras muchas palabras les conjuraba y les exhortaba: "Salvaos de esta generación perversa."

41. Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas 3.000 almas.

42. Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones.

La vida de los primeros cristianos

43. El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales.

44. Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común;

45. vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno.

46. Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón.

47. Alababan a Di-s y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar.