Inicio Etiquetas Ilustraciones cristianas para predicar

Etiqueta: ilustraciones cristianas para predicar

Ilustraciones Cristianas – Como Niños

Ilustraciones Cristianas - Como Niños"y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos" (Mateo 18:3).En 1985, el diario...

Temas Cristianos – ¿Con Quién Nos Parecemos?

Una maestra de la escuela bíblica pidió a su clase de niños que dibujase un retrato de Dios. Un pequeño niño fue el primero en terminar y le dijo: "Dibujé el retrato de mi padre porque no sé a quien Dios se parece. Yo solo sé a quien mi padre parece".

Reflexiones Cristianas – ¡Del Tamaño De Una Ballena!

Una caricatura mostraba dos esquimales pescando a través de huecos en el hielo. Uno de los esquimales abrió un pequeño hueco, del tamaño de una pelota de fútbol, para poder ver el agua. El otro abrió un hueco inmenso, que parecía alcanzar la extremidad del horizonte, de la forma de una ballena.

Reflexiones Cristianas Diarias – Quien eres “Tu”?

Andrea Miller, en su libro "La Mujer Soltera" hace una confesión interesante que describe una hipócrita de los tiempos modernos. Recordando cada uno de sus días, percibió qué estaba viviendo, en la realidad, tres vidas. Una de ellas era a de una joven directiva de empresa, vistiendo ropas profesionales que la hacían parecer una mujer de negocios. A la noche y en los fines de semana, modificaba los cabellos y las vestimentas y caminaba con un mirar y balanceo diferentes. Cuando escribía para los padres, en casa, emprendía una tercera personalidad. Para ellos, continuaba siendo una mujer pura e ingenua, que trabajaba muy duro. La pregunta principal aquí es: ¿Quién eres "tu"? El real "tu" está de pie?

Reflexiones Cristianas – Saboreando La Felicidad

"Solía pensar que lo qué me daría gran satisfacción era avanzar más un paso, o conseguir un empleo especial, o alcanzar una seguridad financiera. Sin embargo, toda vez que yo alcanzaba una meta, continuaba engañado y la victoria me dejaba aún vacio. Finalmente, percibí qué nunca alcanzaría la verdadera felicidad en este mundo. De hecho, yo nunca tuve un día completo de felicidad porque la felicidad llega a pocos.
>