1 Reyes 1 - Biblia de Jerusalén 1998

Abisag sirve a David

1. El rey David era ya viejo y entrado en años; lo cubrían con mantas, pero no entraba en calor.

2. Sus servidores le dijeron: "Que se busque para el rey mi señor una joven virgen que sirva al rey y sea su doncella; que duerma sobre tu pecho y el rey mi señor entrará en calor."

3. Buscaron una muchacha hermosa por todos los términos de Israel; encontraron a Abisag la sunamita, y la llevaron al rey.

4. La joven era extraordinariamente hermosa; era su doncella y le servía, pero el rey no intimó con ella.

Adonías usurpa el trono

5. Adonías, hijo de Jaguit, se jactaba diciendo: "Yo he de ser el rey." Se procuró carros y caballos y una escolta de cincuenta hombres que desfilaban ante él.

6. Su padre nunca le había disgustado preguntándole: "¿Por qué obras de esta o de aquella manera?" Adonías tenía también buena prestancia y era más joven que Absalón.

7. Entabló negociaciones con Joab, hijo de Sarvia, y con el sacerdote Abiatar, quienes apoyaban a Adonías.

8. En cambio, el sacerdote Sadoc, Benaías, hijo de Joadá, el profeta Natán, Semeí, el amigo del rey y los valientes de David no tomaron parte a favor de Adonías.

9. Éste hizo un sacrificio de ovejas, bueyes y vacas cebadas en la Piedra de Sojélet, junto a la fuente de Roguel. Invitó a todos sus hermanos, los hijos del rey, y a todos los hombres de Judá, servidores del rey,

10. pero no invitó al profeta Natán, a Benaías, a los valientes ni tampoco a su hermano Salomón.

11. Natán dijo entonces a Betsabé, madre de Salomón: "¿No has oído que Adonías, hijo de Jaguit, se ha erigido en rey sin que David nuestro señor lo sepa?

12. Ve ahora mismo, te daré un consejo para que pongas a salvo tu vida y la vida de tu hijo Salomón.

13. Ve y entra donde el rey David y dile: "Rey mi señor, ¿no juraste a tu sierva: Tu hijo Salomón será quien reine después de mí y se siente en mi trono? ¿Entonces, por qué Adonías se ha erigido en rey?"

14. Mientras estés hablando allí con el rey, entraré detrás de ti y corroboraré tus palabras."

15. Betsabé entró donde el rey, en la alcoba - el rey era muy anciano, y Abisag la sunamita cuidaba de él -.

16. Betsabé hizo una inclinación y, postrada ante el rey, le preguntó éste: "¿Qué te trae?"

17. Ella le respondió: "Mi señor, tú has jurado a tu sierva por Yahvé tu Dios: "Tu hijo Salomón será quien reine después de mí y se siente en mi trono."

18. Pero Adonías se ha erigido en rey, sin saberlo tú, rey mi señor.

19. Ha sacrificado bueyes, vacas cebadas y ovejas en abundancia, y ha invitado a todos los hijos del rey, al sacerdote Abiatar y a Joab, jefe del ejército, pero a tu siervo Salomón no lo ha invitado.

20. Rey mi señor, todo Israel tiene sus ojos puestos en ti, esperando que les anuncies quién ocupará el trono del rey mi señor tras él.

21. De lo contrario, cuando el rey mi señor repose con sus antepasados, yo y mi hijo Salomón seremos tratados como culpables."

22. Estaba todavía hablando con el rey cuando llegó el profeta Natán.

23. Avisaron al rey: "Está aquí el profeta Natán." Entró donde el rey y se postró ante él, rostro en tierra,

24. y dijo: "Rey mi señor: Tú tienes que haber dispuesto: "Adonías reinará después de mí y se sentará en mi trono,"

25. porque Adonías ha bajado hoy a sacrificar bueyes, vacas cebadas y ovejas en abundancia, y ha invitado a todos los hijos del rey, a los jefes del ejército y al sacerdote Abiatar; en este momento comen y beben en su presencia y profieren gritos de "Viva el rey Adonías."

26. Pero ni a mí, tu siervo, ni al sacerdote Sadoc, ni a Benaías, hijo de Joadá, no nos ha invitado, ni tampoco a tu siervo Salomón.

27. ¿Viene esta orden del rey mi señor, sin que hayas comunicado a tus siervos quién se sentará en el trono del rey mi señor tras él?"

David proclama rey a Salomón

28. El rey David respondió: "Llamadme a Betsabé." Ella entró a presencia del rey y se quedó de pie ante él.

29. Entonces el rey pronunció este juramento: "¡Vive Yahvé que me ha librado de todo aprieto!

30. Te juré por Yahvé, Dios de Israel: "Tu hijo Salomón reinará después de mí y se sentará sobre mi trono en mi lugar". ¡Pues así he de cumplirlo hoy mismo!"

31. Betsabé se inclinó rostro a tierra y, postrada ante el rey, dijo: "¡Viva por siempre el rey David, mi señor!"

32. El rey David ordenó: "Llamadme al sacerdote Sadoc, al profeta Natán y a Benaías, hijo de Joadá." Entraron a presencia del rey,

33. quien les dijo: "Tomad con vosotros a los leales de vuestro señor, montad a mi hijo Salomón en mi propia mula y bajadlo a Guijón y allí

34. el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo ungirán rey de Israel. Tocad entonces el cuerno y aclamad: "¡Viva el rey Salomón!"

35. Subiréis luego tras él, y cuando llegue se sentará en mi trono y reinará en mi lugar, pues he dispuesto que sea el príncipe designado de Israel y de Judá."

36. Benaías, hijo de Joadá, respondió al rey: "Amén. Así lo disponga Yahvé, Dios del rey mi señor.

37. ¡Que Yahvé esté con Salomón como lo estuvo con el rey mi señor! ¡Que exalte su trono más aún que el del rey David, mi señor!"

38. El sacerdote Sadoc, el profeta Natán, Benaías, hijo de Joadá, descendieron con los quereteos y los peleteos. Montaron a Salomón en la mula del rey David y lo condujeron a Guijón.

39. El sacerdote Sadoc tomó de la Tienda el cuerno del aceite y ungió a Salomón. Hicieron sonar la trompeta y el pueblo todo aclamaba: "Viva el rey Salomón."

40. Luego todo el pueblo subió tras él tocando flautas, con una fiesta tan estruendosa que la tierra parecía resquebrajarse.

41. Adonías y todos sus invitados estaban acabando de comer cuando oyeron lo que pasaba. Al escuchar el sonido de la trompeta, Joab preguntó: "¿Por qué ese ruido de la ciudad alborotada?"

42. Estaba hablando todavía cuando llegó Jonatán, hijo del sacerdote Abiatar. Adonías le dijo: "Entra, eres hombre valeroso y traerás buenas noticias."

43. Jonatán le respondió: "Todo lo contrario. El rey David, señor nuestro, ha proclamado rey a Salomón.

44. Ha enviado con él al sacerdote Sadoc, al profeta Natán, a Benaías, hijo de Joadá, con los quereteos y peleteos, y lo han montado en la mula del rey.

45. El sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo han ungido rey en Guijón; desde allí han subido alegres y contentos y la ciudad está alborotada; éste es el tumulto que habéis oído.

46. Más aún, Salomón se ha sentado en el trono real,

47. y los servidores del rey han ido a felicitar a nuestro rey David diciendo: "¡Que tu Dios encumbre el nombre de Salomón más que tu propio nombre y exalte su trono más aún que el tuyo!". El rey en su lecho, con un gesto de reverencia, ha exclamado:

48. "Bendito Yahvé, Dios de Israel, que ha concedido hoy que un descendiente mío se siente sobre mi trono y que mis ojos lo vean.""

49. A todos los invitados que estaban con Adonías les entró pánico, se levantaron y se fueron cada uno por su lado.

50. Adonías tuvo miedo de Salomón, se levantó, fue a la Tienda de Yahvé y se agarró a los cuernos del altar.

51. Avisaron a Salomón: "Adonías tiene miedo del rey Salomón, pues está asido a los cuernos del altar y dice: "¡Júreme hoy el rey Salomón que no me matará a espada!"."

52. Salomón repuso: "Si se porta como un hombre de bien, no caerá a tierra uno solo de sus cabellos, pero si se le prueba malicia, ha de morir."

53. El rey Salomón envió gente que lo bajara del altar; él vino a postrarse ante el rey Salomón, y éste le dijo: "Ve a tu casa."