1 Reyes 22 - Biblia Castilian 2003

Micaías profetiza la derrota de Acab

1. Transcurrieron tres a os sin guerra entre Aram e Israel.

2. Al tercer a o, Josafat, rey de Judá, bajó a visitar al rey de Israel.

3. El rey de Israel dijo a sus servidores: "¿No sabéis que Ramot de Galaad es nuestra? Sin embargo, nosotros nada hacemos por recobrarla del poder del rey de Aram".

4. Y preguntó a Josafat: "¿Quieres venir conmigo a la guerra contra Ramot de Galaad?". Respondió Josafat al rey de Israel: "Una misma cosa somos tú y yo, mi pueblo y tu pueblo, mis caballos y tus caballos".

5. Dijo luego Josafat al rey de Israel: "Consulta hoy, por favor, el oráculo de Yahveh".

6. Reunió el rey de Israel a los profetas, unos cuatrocientos, y les preguntó: "¿Debo ir a atacar a Ramot de Galaad o debo renunciar?". Y le respondieron: "Sube; que el Se or la entregará en manos del rey".

7. Pero Josafat preguntó: "¿No hay aqu ningún profeta de Yahveh, para que por medio de él consultemos?".

8. El rey de Israel respondió a Josafat: "Queda todav a un hombre por medio del cual se puede consultar a Yahveh; pero yo siento aversión hacia él, porque nunca me profetiza bienes, sino solamente males. Es Miqueas, hijo de Yimlá". Josafat le dijo: "No hable el rey as ".

9. Llamó entonces el rey de Israel a un eunuco y le dijo: "Tráeme en seguida a Miqueas, hijo de Yimlá".

10. El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, estaban sentados cada uno en su trono, con vestiduras reales, en la era que hay a la entrada de la puerta de Samar a, mientras todos los profetas, delante de ellos, se entregaban a sus trances proféticos.

11. Sedec as, hijo de Quenaaná, se hab a hecho unos cuernos de hierro y exclamaba: "As habla Yahveh: con éstos acornearás a los arameos hasta aniquilarlos".

12. Y lo mismo vaticinaban todos los profetas, diciendo: "Sube a Ramot de Galaad. Tendrás éxito, porque Yahveh la entregará en manos del rey".

13. Por su parte, el mensajero que hab a ido a llamar a Miqueas le habló de este modo: "Mira que los oráculos de todos los profetas son unánimemente de buen augurio para el rey; que tu palabra sea igual que las de ellos y anuncie cosas buenas".

14. Pero Miqueas respondió: "¡Vive Yahveh, que sólo anunciaré lo que Yahveh me diga!".

15. Presentado al rey, el rey le preguntó: "Miqueas, ¿debemos ir a atacar a Ramot de Galaad o debemos renunciar?". Él le respondió: "Sube. Tendrás éxito, pues Yahveh la entregará en manos del rey".

16. Pero el rey le dijo: "¿Cuántas veces he de conjurarte a que no me digas más que la verdad en nombre de Yahveh?".

17. Respondió él: "He visto a todo Israel disperso por los montes, como ovejas que no tienen pastor. Y Yahveh dijo: no tienen due o; que cada cual vuelva en paz a su casa".

18. Dijo entonces el rey de Israel a Josafat: "¿No te dec a yo que nunca me profetiza bienes, sino solamente males?".

19. Pero Miqueas prosiguió: "Escucha ahora el oráculo de Yahveh: he visto a Yahveh sentado en su trono. Todo el ejército del cielo estaba de pie junto a él, a su derecha y a su izquierda.

20. Y preguntó Yahveh: ¿quién seducirá a Ajab para que suba y perezca en Ramot de Galaad? Y uno propon a una cosa, y otro otra.

21. Entonces surgió el esp ritu, se puso delante de Yahveh y dijo: "Yo lo seduciré". Yahveh le preguntó: "Pero ¿cómo?".

22. Respondió él: "Saldré y me haré esp ritu de mentira en boca de todos sus profetas". Dijo Yahveh: "Tú conseguirás seducirlo. Sal, y hazlo as ".

23. Ahora, pues, Yahveh ha puesto esp ritu de mentira en la boca de todos estos profetas tuyos, porque Yahveh ha decretado contra ti la desventura".

24. Entonces Sedec as, hijo de Quenaaná, se acercó, le dio a Miqueas una bofetada en la mejilla y le dijo: "¿Por dónde se ha retirado de m el esp ritu de Yahveh para hablarte a ti?".

25. Respondió Miqueas. "Ya lo verás el d a en que vayas de alcoba en alcoba para esconderte".

26. El rey de Israel ordenó: "Prende a Miqueas, lleváselo a Amón, gobernador de la ciudad, y a Joás, hijo del rey,

27. y diles: "As ha ordenado el rey: meted a éste en la cárcel y tenedlo a pan y agua, con escasa ración, hasta que yo vuelva en paz"".

28. Contestó Miqueas: "Si tú vuelves en paz, es que Yahveh no ha hablado por m ".

29. Subió, pues, el rey de Israel, acompa ado de Josafat, rey de Judá, contra Ramot de Galaad.

30. El rey de Israel dijo a Josafat: "Yo voy a disfrazarme para entrar en combate; pero tú ponte tus vestiduras". Y, en efecto, el rey de Israel se disfrazó y entró en combate.

31. Por su parte, el rey de Aram hab a dado esta orden a los treinta y dos jefes de sus carros: "No ataquéis a ninguno, ni chico ni grande, sino sólo al rey de Israel".

32. Cuando los jefes de los carros vieron a Josafat, se dijeron: "Seguramente que ése es el rey de Israel". Y se fueron contra él para atacarle. Pero Josafat empezó a gritar.

33. Y los jefes de los carros, al ver que no era el rey de Israel, dejaron de perseguirle.

34. Un hombre disparó al azar su arco e hirió al rey de Israel por entre las junturas de la coraza. El rey dijo entonces a su auriga: "Da la vuelta y sácame del campo de batalla, porque estoy herido".

35. Arreció el combate aquel d a y el rey se mantuvo erguido en el carro frente a los arameos, hasta que murió al atardecer. La sangre de la herida corr a hasta el fondo del carro.

36. A la puesta del sol se extendió por el campamento este grito: "¡Cada uno a su ciudad! ¡Cada uno a su tierra!".

37. Murió, pues, el rey y fue llevado a Samar a, donde le dieron sepultura.

38. Lavaron el carro junto al estanque de Samar a. Los perros lamieron su sangre y las meretrices se lavaron en ella, conforme al oráculo que hab a formulado Yahveh.

39. Los restantes hechos de Ajab, todo cuanto hizo, la casa de marfil que edificó y las ciudades que reconstruyó, ¿no están consignados en el libro de los Anales de los reyes de Israel?

40. Descansó Ajab con sus padres, y le sucedió en el trono su hijo Ocoz as.

Reinado de Josafat

41. Josafat, hijo de Asá, comenzó a reinar en Judá en el a o cuarto de Ajab, rey de Israel.

42. Ten a treinta y cinco a os cuando fue proclamado rey y reinó veinticinco a os en Jerusalén. El nombre de su madre era Azubá, hija de Silj.

43. Siguió en todo la conducta de su padre, Asá, sin apartarse de ella, haciendo lo que es recto a los ojos de Yahveh.

44. No obstante, no desaparecieron los lugares altos, en los que el pueblo continuaba ofreciendo sacrificios y quemando incienso.

45. Josafat hizo la paz con el rey de Israel.

46. Los restantes hechos de Josafat, el valor que demostró y las guerras que sostuvo, ¿no están consignados en el libro de los Anales de los reyes de Judá?

47. Además, barrió del pa s los restos de los que aún se dedicaban a la prostitución sagrada y que hab an quedado de los tiempos de Asá, su padre.

48. No hab a entonces rey en Edom, sino un representante del rey.

49. Josafat construyó naves de Tarsis para ir a Ofir en busca de oro; pero no pudo ir, porque se destrozaron las naves en Esión Guéber.

50. Entonces Ocoz as, hijo de Ajab, dijo a Josafat: "Mis súbditos irán con los tuyos en las naves". Pero Josafat no aceptó.

Reinado de Ocozías de Israel

51. Josafat descansó con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de su padre David. Le sucedió en el trono su hijo Jorán.

52. Ocoz as, hijo de Ajab, subió al trono de Israel en Samar a el a o diecisiete de Josafat, rey de Judá, y reinó dos a os sobre Israel.

53. Hizo el mal a los ojos de Yahveh, pues siguió el camino de su padre y el de su madre y el de Jeroboán, hijo de Nebat, que hizo pecar a Israel.

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