Habacuc 2 - Biblia Castilian 2003

Jehová responde a Habacuc

1. Yo estaré de centinela en mi puesto, a pie firme en mi torre, estaré atento a ver lo que me dice, a ver qué responde a mi querella.

2. Yahveh me dio esta respuesta: "Escribe la visión y grábala en tablillas, para que pueda leerse de corrido.

3. Porque es una visión para un tiempo fijado, se acerca a su fin y no defraudará. Si tarda, espérala, pues vendrá sin falta y no fallará.

4. Quien no tiene el alma recta sucumbirá, pero el justo vivirá por su fe".

5. Ciertamente la riqueza enga a al hombre altivo e infatigable que dilata sus fauces como el seol y es insaciable como la muerte, que se apodera de todas las naciones y se adue a de todos los pueblos.

Ayes contra los injustos

6. (6a)¿No proferirán todos éstos contra él sátiras y dichos burlescos? Dirán: (6b)¡Ay de quien amontona lo ajeno -¿hasta cuándo? - y se carga de prendas!

7. ¿No se levantarán de repente tus acreedores, y no despertarán tus exactores? Entonces tú serás su presa.

8. Porque despojaste a naciones numerosas, te despojará a ti el resto de los pueblos por los homicidios y las violencias contra el pa s, la ciudad y cuantos la habitan.

9. ¡Ay de quien acumula para su casa ganancia de sórdidos negocios, para poner su nido en la altura y esquivar el golpe del infortunio!

10. Has tramado el deshonor para tu casa: derribando a pueblos numerosos te perjudicaste a ti mismo.

11. Pues la piedra gritará desde el muro, y la madera le hará coro desde las vigas.

12. ¡Ay de quien construye una villa con sangre, de quien fundamenta una ciudad con cr menes!

13. ¿No depende de Yahveh Sebaot que los pueblos se fatiguen por el fuego, y las naciones se agoten por nada?

14. Pero la tierra se llenará del conocimiento de la gloria de Yahveh, como las aguas cubren el mar.

15. ¡Ay de quien da a beber a su prójimo y mezcla su veneno hasta embriagarlo para contemplar sus desnudeces!

16. Estás saturado de ignominia y no de gloria. ¡Bebe tú también y muestra tu prepucio! La diestra de Yahveh volcará sobre ti la copa y la ignominia sobre tu gloria.

17. La violencia hecha al L bano te aplastará y el exterminio de los animales te aterrará, por los homicidios y violencias contra el pa s, la ciudad y cuantos la habitan.

18. ¿De qué sirve una escultura esculpida por su art fice, una imagen fundida, un oráculo mendaz? ¿Conf a en dolos mudos quien los fabricó?

19. ¡Ay de quien dice al le o: "Despierta", a una piedra silenciosa: "Levántate!". ¿Responderán acaso? Mirad: está revestido de oro y plata, pero no hay en él se al de vida.

20. En cambio, Yahveh está en su santo templo. ¡Enmudezca ante él toda la tierra!

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