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Juan 1 - Biblia Castilian 2003

El Verbo hecho carne

1. Al principio ya exist a la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.

2. Ella estaba al principio junto a Dios.

3. Todo llegó a ser por medio de ella; y sin ella nada se hizo de cuanto fue hecho.

4. En ella estaba la vida, y esta vida era la luz de los hombres;

5. esta luz resplandece en las tinieblas, pero las tinieblas no la recibieron.

6. Surgió un hombre enviado por Dios cuyo nombre era Juan;

7. éste vino para ser testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por él.

8. No era él la luz, sino que ven a a dar testimonio de la luz.

9. La Palabra era la luz verdadera que, llegando a este mundo, ilumina a todo hombre.

10. Ella estaba en el mundo, y aunque el mundo fue hecho por medio de ella, el mundo no la conoció.

11. Ella vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.

12. Pero a todos los que la recibieron, a aquellos que creen en su nombre, les dio potestad de llegar a ser hijos de Dios;

13. los cuales, no de sangre, ni de voluntad humana, ni de voluntad de varón, sino de Dios nacieron.

14. Y la Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros. Nosotros vimos su gloria, gloria como de Hijo único que viene del Padre, lleno de gracia y de verdad.

15. Juan da testimonio de él y ha clamado diciendo: "Éste es aquel de quien dije: el que viene detrás de m ha sido antepuesto a m, porque exist a antes que yo".

16. Pues de su plenitud todos nosotros hemos recibido: gracia por gracia.

17. Porque la ley fue dada por medio de Moisés y por Jesucristo vino la gracia y la verdad.

18. A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo único, Dios, el que está en el seno del Padre, él es quien lo dio a conocer.

Testimonio de Juan el Bautista

19. Y éste es el testimonio de Juan, cuando los jud os le enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas para preguntarle: "¿Quién eres tú?".

20. Él confesó y no negó. Y confesó: "Yo no soy el Cristo".

21. Y le preguntaron: "Pues entonces, ¿qué? ¿Eres tú El as?". Y él contesta: "No lo soy". "¿Eres tú el profeta?". Y respondió: "No".

22. Ellos le insistieron entonces: "Pues, ¿quién eres? Porque tenemos que llevar alguna respuesta a los que nos han enviado: ¿Qué dices de ti mismo?".

23. Respondió: "Yo soy Voz del que clama: en el desierto trazad recto el camino del Se or, como dijo el profeta Isa as".

24. Los enviados eran de los fariseos.

25. Le volvieron a preguntar: "Pues entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Cristo, ni El as, ni el profeta?".

26. Juan les contestó: "Yo bautizo con agua; pero en medio de vosotros hay uno al que no conocéis:

27. el que viene detrás de m, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de la sandalia".

28. Esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

El Cordero de Dios

29. Al d a siguiente, Juan ve a Jesús que viene hacia él, y entonces dice: "Éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo.

30. Éste es aquel de quien yo dije: "Detrás de m viene uno, que ha sido antepuesto a m, porque él exist a antes que yo".

31. Ni yo mismo lo conoc a. Pero a fin de que él fuera manifestado a Israel, por eso vine yo a bautizar con agua".

32. Y Juan declaró: "Yo he visto al Esp ritu, que, como una paloma, descend a del cielo y permaneció sobre él.

33. Ni yo mismo lo conoc a; pero aquel que me envió a bautizar con agua, ése fue el que me dijo: "Aquel sobre quien veas descender el Esp ritu y permanecer sobre él, ése es el que ha de bautizar con Esp ritu Santo".

34. Yo lo he visto; y testifico que éste es el Hijo de Dios".

Los primeros discípulos

35. Al d a siguiente, Juan estaba otra vez all con dos de sus disc pulos.

36. Y fijando la vista en Jesús, que pasaba, dice: "Éste es el Cordero de Dios".

37. Al o r estas palabras, los dos disc pulos siguieron a Jesús.

38. Jesús entonces se volvió y, al ver que le segu an, les pregunta: "¿Qué deseáis?". Ellos le contestaron: " Rabb - que quiere decir "Maestro" -, ¿dónde vives?".

39. Él les responde: "Venid y lo veréis". Fueron, pues, vieron dónde viv a y se quedaron con él aquel d a. Era, aproximadamente, la hora décima.

40. Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro.

41. El primero con quien luego se encuentra es su propio hermano Simón, a quien dice: "Hemos encontrado al Mes as", que quiere decir "Cristo".

42. Y lo llevó a presentárselo a Jesús. Jesús, fijando en él su mirada, le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; pues tú te llamarás Cefas, que significa Pedro".

Jesús llama a Felipe y a Natanael

43. Al d a siguiente, Jesús determinó salir para Galilea. Se encuentra con Felipe y le dice: "S gueme".

44. Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro.

45. Felipe se encuentra con Natanael y le dice: "Hemos encontrado a aquel de quien escribieron Moisés, en la ley, y los profetas: a Jesús, hijo de José, el de Nazaret".

46. Y Natanael le contestó: "Pero ¿es que de Nazaret puede salir algo bueno?". Felipe le responde: "Pues ven y verás".

47. Jesús vio a Natanael, que se le acercaba, y dice de él: "Éste es un auténtico israelita, en quien no hay doblez".

48. D cele Natanael: "¿De dónde me conoces?". Jesús le contestó: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, ya te vi".

49. Natanael le respondió: " Rabb, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el rey de Israel".

50. Jesús le contestó: "¿Porque te he dicho que te vi debajo de la higuera, ya crees? Mayores cosas que éstas has de ver".

51. Y le a ade: "De verdad os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre".