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¿Puede Alguien Regresar De La Muerte, Cielo o Del Infierno?

¿Es posible Una Persona Volver De La Muerte, Cielo o Del Infierno Según La Biblia?

Es posible que alguna vez hayas escuchado historias en los que algunas personas dicen haber regresado de la muerte, o del cielo, o incluso, del mismo infierno. Pero, ¿son estas historias o relatos bíblicas?

Una Cita Pendiente

El autor del libro Hebreos escribe: «Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio» (Hebreos 9:27).

Eso nos dice que tenemos una cita para morir una única vez… no dos o tres veces después de ir al cielo o al infierno. Hay «Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado» (Eclesiastés 3:2), y todo está bajo la mano soberana de Dios.

El Señor conoció el momento de nuestro comienzo (en la concepción) y conoce el segundo en que exhalaremos nuestro último suspiro.

El salmista sabía que los ojos Dios «vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas» (Salmo 139:16).

Cada día está registrado en el libro de la vida; un libro que se refiere a la vida física de las personas. Este libro es distinto del libro de la vida mencionado en el Apocalipsis, donde los que están en ese libro tienen la vida eterna; no solo vida física.

Atrapados en el Paraíso

El Apóstol Pablo tuvo una experiencia en la que pudo haber ido al cielo o al Paraíso, pero incluso él no estaba seguro de que fuera en el cuerpo, la mente o el espíritu. Lo único que sabía con certeza era que «hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.» (2 Corintios 12:2).

Hablando de sí mismo, escribió: «Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar» (2 Corintios 12:3-4).

El Apóstol Pablo fue el único en el Nuevo Testamento que fue al Paraíso y regresó (excepto Lázaro), pero no se le permitió hablar de las cosas que vio, así que Pablo posiblemente fue al cielo y regresó (en mente o cuerpo), pero nunca escribió un libro best-seller sobre ello. Y no hay registro de lo que Lázaro vio después de que fue levantado de los muertos por Jesús (Juan 11). El hecho es que el infierno aún no ha sido abierto para el hacer su trabajo (Apocalipsis 20:12-15; 21:8).

Inevitable

Los relatos en los que las personas dicen que han ido al cielo o han ido al infierno y han regresado son imposibles de verificar como verdaderos. La mente sigue siendo un misterio para los científicos y ocurren cosas extrañas en ella, incluso después de la muerte.

Hay pruebas de que la mente intenta sobrevivir, pero no estamos seguros de ello. Muchas personas cuentan que estaban seguros de que salieron de sus cuerpos y de ver sus propias cirugías en algunos casos. Fueron capaces de recordar detalles específicos que no podrían haber conocido de otra manera, pero estos relatos también son imposibles de verificar. A menudo damos demasiada importancia a estos relatos.

Por ejemplo, algunos de estos relatos se convirtieron en libros o películas de gran éxito, pero varios de ellos se han revelado como bromas. Este tipo de historias venden muchos libros, pero no tienen ninguna prueba real de estas experiencias. Es decir, no hay forma de demostrar si lo que escribieron es cierto o no.

Tenemos que creer en la palabra de Dios, ¡Y por la palabra sabemos que estas historias no son verdaderas!

En muchos casos hemos visto que simplemente son una invención y tratan de hacer dinero con ellas. El niño que supuestamente murió y fue al cielo, viendo a gente que no podía conocer, luego se descubrió que era un fraude, así que ten cuidado al leer estas historias.

Es mejor leer las Escrituras sobre la vida después de la muerte como 1 Corintios 15 y no de alguna película o libro de gran éxito. Jesús dijo que la gente no va a estar convencida del evangelio, incluso si alguien vuelve de entre los muertos (Lucas 16:31), así que ¡para qué hacerlo!

Presentes Al Señor

El apóstol Pablo estaba seguro de muchas cosas, pero especialmente de lo que ocurre después de que los creyentes mueren. El Afirma con toda certeza: «Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor» (2 Corintios 5:6).

No podemos estar en ambos lugares al mismo tiempo. O bien estamos aquí en la tierra y Dios tiene planes para nosotros, o bien nos llevará a casa cuando nuestro trabajo aquí haya terminado; de cualquier manera, «pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor» (2 Corintios 5:8).

A Pablo, como a la mayoría de los creyentes, le gustaría estar con el Señor ahora mismo, pero nuestro día señalado aún no ha llegado (Hebreos 9:27), así que seguimos trabajando para el Señor hasta que nos llame a casa. Admito que me encantaría dejar este mundo oscuro, decadente y enfermo por el pecado, pero Dios todavía me mantiene aquí, así que aún no llego la hora, al menos hasta este momento.

La verdad es que cuando morimos en el cuerpo, estamos instantáneamente presentes con el Señor. ¡Ya! Así de simple. No hay un lugar de remisión (Purgatorio) o período de espera. ¡Es instantáneo! Cuando dejemos este cuerpo, estaremos delante de Cristo. Es así de simple. Por supuesto, eso es cierto solo si usted ha confiado en Cristo. Si no, ese momento será tu día de juicio (Apocalipsis 20:12-15), y eso no terminará bien si no has confiado en Jesucristo como tu Señor y salvador (Apocalipsis 21:8).

Oro al Señor para que no creas estos fraudes que dicen haber vuelto del cielo o del infierno luego de un tiempo. Estas historias son casi imposibles de probar y realmente no ayuda a la causa de Cristo y su evangelio que dijo debemos predicar.

Debemos compartir el evangelio del arrepentimiento y la fe (Marcos 1:15), no buscar señales, milagros y maravillas, porque esto es lo que busca una generación perversa (Mateo 12:39, 16:4; Lucas 11:29). No me malinterpretes por favor, si predicas el arrepentimiento y la fe en la obra terminada de Cristo las señales y milagros llegaran.

Jesús le prometió al ladrón en la cruz que estaría con él ese mismo día (Lucas 23:43), al momento de morir, y también estarás tú con él en el mismo momento en que pases de esta vida a la otra. Puede ser que aún estés vivo cuando Jesús venga. Jesús nos dice todo lo que necesitamos saber es:

«Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Creéis en esto?» (Juan 11:25-26). Espero que lo creas. Responder a esa pregunta de una manera u otra sella tu destino eterno y lo fija para siempre; ya sea en la presencia del Señor o en la oscuridad total con el llanto y el crujir de dientes por tiempo sin fin (Mateo 8:12, 22:13, 25:30).

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