Versículos Bíblicos



Jeremías 1 - Biblia Castilian 2003

Llamamiento y misión de Jeremías

1. Palabras de Jerem as, hijo de Jilqu as, de los sacerdotes de Anatot, en el territorio de Benjam n,

2. al que le fue dirigida la palabra de Yahveh en tiempo de Jos as, hijo de Amón, rey de Judá, el a o trece de su reinado,

3. y también en tiempo de Joaqu n, hijo de Jos as, rey de Judá, hasta el final del a o undécimo de Sedec as, hijo de Jos as, rey de Judá: hasta la deportación de Jerusalén, en el mes quinto.

4. La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:

5. Antes de formarte en el seno materno te conoc, desde antes que nacieras te consagré: profeta de las naciones te constitu.

6. Pero yo dije: "¡Ah, Se or Yahveh! Mira que no sé hablar, que soy un ni o".

7. Yahveh me dijo: No digas: "Soy un ni o", pues irás a todos a quienes yo te env e, y todo lo que yo te mande dirás.

8. No tengas miedo ante ellos, pues contigo estoy yo para salvarte - oráculo de Yahveh -.

9. Luego Yahveh alargó su mano y, tocando mi boca, Yahveh me dijo: Mira que pongo mis palabras en tu boca.

10. Hoy te conf o las naciones y los reinos para arrancar y arrasar, para destruir y derruir, para edificar y plantar.

11. La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: "¿Qué ves, Jerem as?". Respond: "Estoy viendo una rama de almendro".

12. Yahveh me dijo: "Bien has visto; porque yo estoy velando por mi palabra para cumplirla".

13. Me fue dirigida por segunda vez la palabra de Yahveh en estos términos: "¿Qué ves?". Respond: "Estoy viendo una olla que hierve y que se vuelca desde el lado del norte".

14. Yahveh me dijo: Del norte se desencadenará la desgracia sobre todos los habitantes del pa s,

15. porque mira: yo estoy convocando a todas las tribus de los reinos del norte - oráculo de Yahveh -; vendrán, y pondrá cada uno su trono a la entrada de las puertas de Jerusalén, contra todos los muros que la rodean y contra todas las ciudades de Judá.

16. Pronunciaré mis sentencias contra ellos por toda su maldad, pues me abandonaron, incensaron a dioses extra os y adoraron las obras de sus manos.

17. As pues, c ete la cintura, levántate y diles todo lo que te mando. No tengas miedo ante ellos, no sea que yo te haga temerlos.

18. Pues mira que hoy te convierto en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce contra todo este pa s: contra los reyes de Judá y sus jefes, contra sus sacerdotes y el pueblo de esta tierra.

19. Te combatirán, pero no podrán contigo, porque contigo estoy yo - oráculo de Yahveh - para salvarte.

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