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Etiqueta: reflexiones cristianas para predicar

Reflexiones Cristianas Diarias – QUITA LA PIEDRA

Reflexiones Cristianas Diarias - QUITA LA PIEDRA "No te he dicho que si creyeres verás la gloria de Dios" Juan 11.40 En ocasiones existen obstáculos para que veamos milagros en nuestras vidas, para...

Reflexiones Cristianas “Papá, ¿Está Ahí?”

Reflexiones Cristianas "Papá, ¿Está Ahí?""Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento" (Salmos 23:4).Muchos años atrás, escribe un...

Reflexiones Cristianas – Para Quien son las manzanas?

En cierta ocasión, un joven observaba a un hombre que tenía más de ochenta años que estaba sembrando un huerto de manzanos.El anciano amorosa y cuidadosamente preparó el terreno, plantó los diminutos vástagos y les echó agua. Después de estar mirándolo por un rato, el joven dijo: «Usted no espera que va a comer manzanas de esos árboles, ¿verdad?»

Reflexiones Cristianas – A expensas del Tronco

En el sur de los Estados Unidos existe un tipo de vid que es parásita, sube por los troncos y se adhiere a árboles saludables y fuertes. Esta uva oscura del tamaño de una nuez se usa para hacer dulces y jaleas, y algunos sureños usan la piel para hacer pastel de fruta. El fruto que produce este tipo de vid les ha servido a muchas familias pobres durante muchos años. En años recientes, esta clase de vid se ha hecho más popular y este tipo de uva se puede comprar casi en todas partes en el sur del país.

Reflexiones Cristianas – Hay uno que sí puede

El relato del endemoniado presentado por Marcos 5:1-20 retrata a un joven con el que cualquiera de nosotros podría encontrarse únicamente en la peor de las pesadillas. Se trataba de un hombre poseído por los demonios, quienes lo encaminaban a la violencia. Lo habían desfigurado, lo habían privado del uso de la razón, lo tenían desnudo, y vivía en el cementerio, con los muertos como única compañía. Su lamentable estado no difería mucho del de un animal rabioso, y era perfectamente natural que la sociedad lo rehuyera.
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