Home / Mensajes a la conciencia / Un Mensaje a la Conciencia – CUESTIÓN DE HONOR

Un Mensaje a la Conciencia – CUESTIÓN DE HONOR

Un Mensaje a la Conciencia

Video WMV | Audio WMA | Audio MP3

1 ago 07

CUESTIÓN DE HONOR
por el Hermano Pablo

No salió montado en Rocinante, ni llevó a Sancho Panza de escudero ni estuvo enamorado de Dulcinea del Toboso. No atacó molinos de viento, ni destrozó el tablado del titiritero. Pero recorrió los caminos de La Mancha y atravesó media España. Y todo eso lo hizo para ganar una apuesta de cinco dólares.

Julio Meza, pintor de casas de Madrid, apostó a que cruzaría media España andando en zancos. Y el viaje le costó cinco meses, mucho dinero, tremendo desgaste físico y varios zancos; pero ganó la apuesta.

«No eran los cinco dólares —dijo Julio—; era el honor.»

Es evidente que todavía hay quijotismo en España. Todavía se le da importancia al honor. Todavía se defienden la virtud y la honradez. No son muchos los que se arriesgan a un viaje tan largo y fatigoso sólo para defender su honor, pero como dijo Julio: «No eran los cinco dólares; era el honor.»

Tener honor significa decir siempre la verdad. No tomar ventaja sobre nadie. No aprovecharse jamás del débil. No cambiar nunca la integridad por el ánimo de lucro. Una mujer con honor es una mujer casta, fiel, buena esposa y buena madre. Un hombre con honor es un hombre recto, justo, buen marido y buen padre.

¡Cuánto valor tiene el honor! Sobre todo en estos tiempos cuando es más importante la utilidad que la honra. Para muchos el honor es un contratiempo, una molestia, un estorbo, especialmente en el mundo de los negocios y en el de la política. Hemos llegado a tal extremo que, para muchos, ser honorable es ser tonto. ¡Esto es el colmo del desmoronamiento social! No hay justificación para tal cobardía y pusilanimidad. El ser humano, creado a imagen de Dios, ha perdido su honor, su respeto, su dignidad, su orgullo y su nobleza.

No obstante, Dios siempre es y siempre será el Señor de la creación. Y tarde o temprano el corrupto cosechará el fruto de su corrupción.

No nos permitamos nunca, ni por un instante, perder la honradez, la rectitud y la integridad. Estas son las virtudes que, a la larga, nos harán la persona amada, respetada y honrada que este mundo tanto necesita. Lo más valioso que tenemos es nuestra reputación. No perdamos esa honra por nada en la vida. Es nuestro tesoro más grande.

¿Qué puede asegurar nuestra integridad? El ser siervos, o más aún, esclavos de Jesucristo. A los pies de Cristo, que jamás pecó, aprendemos la verdadera humildad y la rectitud. Y si le damos a Él la honra que tanto se merece, Él nos honrará a nosotros, pues dijo: «A cualquiera que me reconozca delante de los demás, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en el cielo» (Mateo 10:32).

www.conciencia.net

Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre del hijo más sabio, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su trabajo con la palabra de Dios y con jóvenes se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas a millones de personas, siendo director ejecutivo de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

Deja un comentario queremos saber tu opinión