Mujer Cristiana – Controla tus Emociones

El Poder de Controlar las Emociones

 

Lucas 9: 51 “Es tiempo de afirmar nuestro rostro, que sea como una piedra.


Tener cara de piedra significa que pase lo que pase vas directamente hacia el sueño que Dios te dio y nada te va a distraer.

Esto es lo que hizo Jesús.
La disciplina emocional consiste en elegir cómo nos vamos a sentir.
Hay reacciones emocionales que consumen nuestras fuerzas, por ejemplo, alguien que llora tanto hasta que se siente débil, le duele la cabeza, se marea, los ojos se le hinchan, esa es una reacción emocional que consume la energía.  Otras personas tienen tanta bronca que no pueden disfrutar nada; otros dicen: “Me enojé tanto que después no pude pegar un ojo”; o “Mi depresión me aprisiona, los demás me dicen disfruta, salí, pero no puedo, porque las reacciones emocionales negativas consumen nuestra fuerza.

La mayoría de las mujeres relacionamos las emociones negativas con un dolor o un malestar en nuestro cuerpo:

“Tengo un nudo en el estómago o en la garganta, retorcijones de estómago, o:

“Me enojé y siento que la sangre me hierve”, o “Tengo un dolor en el pecho o una presión, o taquicardia”, “Me hizo enojar tanto, me violenté tanto, me angustié tanto con esto que el corazón me empezó a latir rápido”, porque asociamos estas reacciones negativas con una parte de nuestro cuerpo.

También vienen acompañadas de pensamientos y uno se queda pensando en lo que el otro le hizo y esto te angustia,te debilita y te quita fuerzas.

¡Qué bueno sería adquirir la capacidad de cambiar el sentirme mal por el sentirme bien!  Y eso es lo que veremos,cómo disciplinar nos para transformar el sentirme mal en aprender a sentirme bien y vamos a ver que eso no depende de otros sino de mí.

Disciplinar las emociones implica prepararse uno mismo para liberarse de las emociones negativas, que en definitiva no ayudan a encontrar una solución.

Cada mujer posee el control remoto de sus emociones.
Las emociones no pueden ser controladas desde afuera sino desde adentro de nuestra vida.  Generalmente decimos:“Él me hizo enojar”, “Él me hace reaccionar de esa manera”, “Ella me puso nerviosa y me angustió”.

Y cuando decimos “él” o “ella” le estamos echando la culpa y dando el control de nuestras emociones a la otra persona.  Lo que quiere decir que el otro con esa actitud que tuvo o con esa palabra que te dijo agarró tu control remoto y te manipuló.  Creemos que al decirlo nos quitamos la culpa de encima; pero ¡no!, porque lo que estamos diciendo es:

“Soy tan pobre y tan miserable que cualquiera en mi vida me roba el control remoto y empieza a manejar mis emociones como quiera”.  Por eso, cada vez que nos enojamos, que nos ponemos mal, que nos angustiamos por algo o que expresamos una emoción negativa es responsabilidad pura y exclusivamente mía.

No le entregues el control de tus emociones a nadie porque el control es tuyo.

Todos tenemos la posibilidad de opcionar, de elegir cuál es el botón que queremos tocar de ese control.
Me gustó el testimonio de una mujer que dijo que se levantó muy mal, que veía un día negro, pero se dijo:

“No puedo estar así”, y tomó los diarios de nuestra iglesia y dijo: “Voy a salir a predicarle a alguien”.

Ella, tomó control de esas emociones, se podría haber quedado tirada en la cama todo el día, y decir:

“Voy a la iglesia a pelearme con el primero que encuentre”.  Pero, sin embargo ella dijo:

“Voy a cambiar esta situación y voy a predicar” y lo interesante es que estaba totalmente transformada porque Dios la utilizó, porque esta mujer decidió que esa emoción negativa con la que se había levantado no iba a tomar todo su día sino que iba a hacer un cambio.
Lamentablemente dentro de las iglesias tenemos un “mito”: si yo estoy mal no puedo liderar, y eso es mentira.

Si estás mal hacerlo igual, no dejes tu lugar, no dejes el liderazgo por estar mal, porque Dios te llamó para ser líder y proponte hacerlo aunque las circunstancias parezcan no estar a tu favor.  Y con esa actitud lográs un cambio porque cuando lideras, Dios comienza a ministrar te.

Salí de tu estado de postración porque nadie te sacará de ahí si no te atreves a dar vos el primer paso.

Hay opciones que puedo elegir en lugar de reaccionar mal

1.Tengo que encontrarle la vuelta:

Tomás Edison, el inventor de la lampa rita, realizó cientos de intentos que no le dieron resultado y le preguntaron cómo podía seguir con su búsqueda tras haber fracasado miles de veces, y él dijo:

“Yo no fracasé, sino que triunfé al encontrar miles de formas en las que la lamparita no funcionaba”.

Eso es darle la vuelta a las circunstancias negativas de la vida.  Si estoy teniendo una emoción negativa por algo queme ocurrió, o me dijeron, o por algo que no me salió, le tengo que encontrar la vuelta.

Un líder, un padre espiritual, es aquel que tiene algo que los demás quieren tener, y si sabes hacia dónde vas no importa las circunstancias, no importa lo que te digan, lo vas a lograr si sabes hacia dónde vas y para eso tienes que tener temple y coraje.

Pero las mujeres decimos:

“Sí, lo voy a hacer, lo voy a lograr” y nos pasa algo emocionalmente y ya nos deprimimos, nos angustiamos, lloramos.

El primer paso lo das vos, buscale la vuelta a lo que te está pasando, hay algo bueno en todo.
Cada vez que cometés un error es una oportunidad para darte cuenta cómo no vas a obrar más en el futuro.  Perdiste una amistad de años porque tu amiga te traicionó, quizás -después de eso-sea la oportunidad para que entables la relación de oro que hasta ahora no pudiste encontrar.  Siempre tenés que encontrarle la vuelta a tus circunstancias negativas.

Si te pasó algo malo tal vez sea la oportunidad para volverte una mujer más fuerte, tal vez con esa enfermedad te das cuenta que tenés más agallas de las que pensabas, más fuerza de lo que los otros creían porque seguís adelante apesar de la enfermedad.
A todo le podés encontrar la vuelta.  No te bajones, lo que no te dio resultado te da sabiduría para saber qué es lo que no hay que hacer.

Elegí motivarte, no elijas bajonearte.
Tu vida no es para andar con depresión, contagia te de la alegría.

1.Tengo que saber que todo lo que sube baja:

Eso significa que no tenés que permitir que tus pensamientos negativos hagan presión desde tu interior y estallen.
Un pensamiento negativo comienza de a poquito, va creciendo, y desde adentro hace presión, luego estalla y cuando sale la única que perdés sos vos.  Todas las emociones negativas están solo por un tiempo, y tendrán el poder que le quieras conceder.

Nunca quieras arreglar un asunto pendiente de noche, porque a la noche te agarra más depresión que cuando el sol sale a la mañana.  Por eso, no analices las cosas a la noche, anda a dormir y decí:

“Señor, mañana será otro día”.

No pienses nada a la noche porque verás todo negativo y como somos hijas de la luz vemos mejor las cosas de día.”

Devocionales Cristianos www.devocionalescristianos.org

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

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