La fe se muestra con los hechos

La fe se muestra con los hechos

¡Aleluya! Feliz el hombre que honra al Señor y se complace en sus mandatos. Los descendientes del hombre honrado serán bendecidos y tendrán poder en la tierra. En su casa hay abundantes riquezas, y su generosidad es constante. Brilla una luz en la oscuridad para los hombres honrados, para el que es compasivo, clemente y justo. El hombre de bien presta con generosidad y maneja con honradez sus negocios; por eso jamás llegará a caer. ¡El hombre justo será siempre recordado! No tiene miedo de malas noticias; su corazón está firme, confiado en el Señor. Su corazón está firme; no tiene miedo, y aun mira con burla a sus enemigos. Reparte limosna entre los pobres, su generosidad es constante, levanta la frente con honor. El malvado se enfurece al verlo; en su impotencia rechina los dientes. La ambición de los malvados fracasará [Salmo 112]

El verdadero discípulo de Jesús no es aquel que se conforma con escuchar sus palabras y contemplar sus milagros, sino el que va tras sus huellas cargando la propia cruz [Marcos 8,34], y para esto debemos dejar que Dios nos abra los ojos, para que podamos caminar a la luz de Aquel que nos devolvió la vista para encaminar nuestros pasos hacia la salvación eterna mediante la cruz diaria, llevada amorosamente.

Hemos de ser conscientes de que no nos encaminamos hacia el calvario, sino hacia la Gloria que tiene como paso obligatorio el calvario, que significa nuestro amor fiel a la voluntad del Padre, y nuestra entrega fiel y amorosa en favor de los demás, pues Dios sólo reconocerá como suyo el amor que se entrega y que no se oculta ante los miedos y cobardías, o que se oscurece por el egoísmo o por tener la mente embotada por las cosas pasajeras. Por eso, por lo menos con una vida intachable, seamos fermento de santidad en el mundo, dando así razón de nuestra esperanza sin avergonzarnos de ser reconocidos como hijos de Dios.

Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe, si sus hechos no lo demuestran? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? La fe por sí sola, es decir, si no se demuestra con hechos, es una cosa muerta. Así como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe está muerta si no va acompañada de hechos. [Santiago 2,14.17.26]

Así como el amor al prójimo no se puede quedar en desearle que tenga comida y ropa, sino que hay que tender la mano hacia él para socorrerle, así quien diga que tiene fe pero sus obras son contrarias a aquello que cree será un hipócrita, un mentiroso. Creer significa haber puesto nuestra vida total y confiadamente en manos de Dios, para que Él realice su obra de salvación en nosotros, y no sólo pronunciar palabras de fe, pues esas hasta los mismos demonios pueden decirlas y de nada les aprovechan.

Por eso la vida del creyente debe transparentar cada día de un modo mejor la perfección del amor, de la misericordia y de la bondad de Dios. Quien arrodillándose ante el Señor lleve una vida de maldad, estará confundiendo su fe con el cumplimiento de unos ritos que para nada afectan su vida en orden a ir en el camino del bien. Dios es nuestro Padre, nos ama, se ha inclinado ante nuestra miseria y pecado y nos ha levantado, a costa de la Sangre de su propio Hijo, para que vayamos firmemente afianzados hacia su encuentro eterno.

Si en verdad creemos en Dios; si Dios está en nosotros y nosotros en Él, no nos quedemos con una fe tal vez muy bien ilustrada en la mente, ni con un asentimiento amoroso que nos haga aceptar esas verdades como aquello que realmente creemos; demos el paso hacia nuestra unión con Dios para que Él nos transforme y nos ayude a convertirnos en un auténtico fermento de santidad en el mundo, no sólo porque a nadie demos motivo de escándalo, sino porque desde nuestra vida hagamos realidad la cercanía de Dios, que ama, que perdona y que socorre a todos sus hijos.

¡¡¡Señor mío Jesucristo, oramos imitando tus palabras en la Última Cena: Que todos tus hijos sean uno, unidos contigo con el poder de tu Espíritu Santo!!!

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

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