avaricia-en-la-biblia“SEAN VUESTRAS COSTUMBRES SIN AVARICIA…” (Hebreos 13:5)

La Avaricia Según La Biblia – Parte 1

La avaricia comienza con el ansia de algo, la cual te lleva a maquinar la forma de conseguir ese antojo. Acán, Acab, Ananías y Safira llegaron a robar, mentir y matar a fin de conseguir lo que querían. “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, pues Él dijo: No te desampararé ni te dejaré” (Hebreos 13:5). Este versículo indica que lo que tienes en Cristo es mucho mejor que lo que no tienes.

La avaricia es:

1) Desear tener un estatus pero no servir; querer control para que todo gire alrededor de ti, querer riqueza para tu disfrute, querer ser alabado por los demás.

2) Desear las cosas adecuadas pero por motivos equivocados. “…Si alguno anhela obispado, buena obra desea” (1 Timoteo 3:1). Querer influir es bueno, pero tienes que desearlo por los motivos correctos. Si lo quieres para conseguir reconocimiento personal y poder sobre otros, eso es avaricia.

3) Desear las cosas adecuadas pero no a su debido tiempo. Una pareja de jóvenes dice: ‘Nos amamos y nos vamos a casar dentro de tres meses. Pero queremos acostarnos juntos ahora’. Quieren algo bueno y sus motivos son correctos, pero lo quieren en el momento equivocado. Eso es avaricia.

4) Desear las cosas adecuadas, pero más de lo debido. La avaricia es desear más de lo que necesitas para cubrir tus necesidades y cumplir el propósito de Dios para tu vida. El acumular cosas que no sean de Dios nunca hará que te sientas totalmente realizado ni satisfecho. Solo si entiendes y vives lo anterior, hallarás la felicidad verdadera y perdurable.