Como Madurar y bendecir a los demás

“SOBRELLEVAD LOS UNOS LAS CARGAS DE LOS OTROS, Y CUMPLID ASÍ LA LEY DE CRISTO” (Gálatas 6:2)

Si tu anhelo es servir a los demás, debes hacerte las siguientes preguntas:

1) ¿Qué estoy haciendo para invertir en mí mismo? No puedes dar de lo que no tienes. A menos que estés dispuesto a madurar, no tendrás nada valioso que dar a otros. Entonces, “[añade] a [tu] fe … conocimiento” (1 Pedro 1:5 RVR 1960), y sigue añadiendo.

2) ¿Qué estoy haciendo para invertir en los demásí Cuando te van muy bien las cosas, te puedes volver un tanto egocéntrico. Aunque es verdad que sacas el máximo provecho de tus talentos naturales y trabajas duro, puedes llegar a ser alguien que busca siempre sacarle partido a todo. En lugar de eso, pregúntate a menudo: ‘¿Qué puedo dar a otrosí’

En el libro Madre Teresa – Ven, sé mi luz: Sus cartas privadas, la monja comparte su sentir con sus superioras acerca de su vida y su llamado a servir: “No sé si tendré éxito… pero las Misioneras de la Caridad han traído alegría a una casa llena de tristeza… han rescatado a un niño inocente de las calles y lo han preservado puro para Jesús… han hecho que una persona muera en paz con Dios… ¿No cree, Su Gracia, que merece la pena darlo todo… sólo por uno de esos pequeños… porque eso aportará alegría al corazón de Jesúsí” La Madre Teresa nos inspiró a muchos, se sentó al lado de reyes y presidentes y fue modelo de lo que significa ser siervo en este mundo. Sin embargo, su sueño de ayudar a otros empezó con algo pequeño, con el deseo de cambiar a una familia desgraciada, a un niño inocente, a un moribundo. Así es como tú bendecirás al mundo a tu alrededor -una vida a la vez.