hombre-feliz-ayuda-idonea9 Consejos para las ayudas idóneas, de parte de los esposos

“…DIJO… DIOS… LE HARÉ AYUDA IDÓNEA PARA ÉL.” (Génesis 2:18)

Estudia estos “consejos para las ayudas idóneas” y mejora tu relación: “

(1) Necesito llegar a casa, a un lugar de paz donde me pueda recuperar de un mal día, sin ser golpeado con estrés nada más entrar.

(2) Me encanta cuando ella me toca, me frota la espalda, está cerca de mí. Su toque es mi medicina.

(3) Sé más paciente conmigo en público. No hables por mí, y no trates de corregirme en público.

(4) Cuando pasemos por tiempos difíciles, no hagas que me sienta como un perdedor. ¡Es tan importante para mí!

(5) Trátame como a un adulto, quizá como a un amigo al que te gustaría conocer mejor. Esa clase de respeto llegará legos.

(6) Una cena sencilla con mi esposa e hijos alrededor de la mesa; eso es para mí una familia. Todos juntos charlando de lo que sea. Puede que estemos tomando unas alubias y unas salchichas, da igual.

(7) Ella cuida de mis necesidades sexuales. Nunca me avergüenza o me dice que no; quiero decir que no importa si ocurriera alguna vez, pero siempre hace que me sienta deseado.

(8) Ella nunca intenta que me muestre espiritual, como orar en público o hablar en la iglesia. Esas cosas son difíciles para mí, y ella lo entiende. Eso es genial; me ayuda, de hecho, querer crecer en la fe.

(9) Ella comparte mis metas; me pregunta por ellas constantemente. Están a la cabeza de su lista de oración. Me ayuda a esperar a lo que Dios pueda estar haciendo para que se hagan realidad.” (¡Estas reglas funcionan en ambos sentidos!)