abundancia“…MI COPA ESTÁ REBOSANDO” (Salmo 23:5b)

¡Siempre Más que suficiente!

F.B. Meyer escribió: “Cualquiera que sea la bendición de tu copa, seguro que rebosará. Con Dios, el becerro es siempre el becerro gordo (Ver Lucas 15:27), la túnica es siempre la mejor túnica (Ver Génesis 37:3b), el gozo es inefable (Ver 1 Pedro 1:8), y la paz sobrepasa todo entendimiento (Ver Filipenses 4:7). Los caminos de Dios están siempre caracterizados por la sobreabundancia”.

La última cosa por la que debemos preocuparnos en esta tierra, ¡es por no tener suficiente! Nuestra “copa está rebosando” (Salmo 23:5b). Por ejemplo, vamos a hablar de la gracia: “…cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia…” (Romanos 5:20b). El tener en abundancia significa tener un excedente, una medida exorbitante.

¿Se preocupan acaso los peces por quedarse sin el océano, o están ansiosos los pájaros por no tener suficiente espacio para volar? La copa que el Señor te da, rebosa de misericordia. ¿Temes que llegue a secarse, que tu garantía caduque, que tus faltas sean demasiado grandes para la gracia de Diosí ¡De ninguna manera! Antes de que Pablo alentase a los cristianos, los perseguía para matarlos. ¿Cómo vivirías tú con eso? Sin embargo, escribió: “la gracia fue más abundante” (1Timoteo 1:14).

En las Escrituras, la copa rebosante era un símbolo poderoso. Mientras tu copa estaba rebosando, significaba que eras bienvenido; sin embargo, cuando se quedaba vacía, el anfitrión te estaba sugiriendo que era hora de que te fueras. No obstante, si él realmente disfrutaba de tu compañía, se preocupaba de rellenar siempre la copa, hasta desbordarla, y se derramaba su contenido sobre la mesa. ¿Está tu copa rebosante hoy? ¿Está tu mesa mojada? Eso significa:

(a) Que eres bienvenido a la mesa;

(b) Que tu asiento está reservado; nadie más va a ocupar tu sitio;

(c) Que tus necesidades serán suplidas en abundancia.