Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.
Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.

Si permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos. Juan 8:31

Siempre me ha gustado memorizar las escrituras. Al principio era un poco difícil hacerlo, pero me di cuenta que es mucho más fácil cuando uno “repite” la palabra de Dios en “oración”. He aprendido con los años a orar las escrituras en mi tiempo diario con Dios. Al hacer esto las escrituras no son sólo palabras en una página; si no que son activas y poderosas para transformar toda situación. No sólo he aprendido a orar la palabra de Dios por mí mismo y mi familia, sino también he aprendido a orar de una manera intercesora por mis ovejas y las demás personas.

Cuando no sé qué hacer:

Amado Señor, tu palabra dice que si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. (Santiago 1:5).

Cuando estoy orando por alguien que se pierde:

Amado Señor, te pido que abras los ojos de mi amigo(a) y se convierta de las tinieblas a la luz, de la potestad de Satanás a Dios, para que pueda recibir el perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados por la fe en Cristo. (Hechos 26:18).

Cuando estoy en necesidad:

Señor, tu palabra dice que vas a suplir todas mis necesidades conforme a tus riquezas en gloria. Oro para que seas propicio a necesidad y petición. (Filipenses 4:19).

[lightbox full=”https://www.devocionalescristianos.org/wp-content/uploads/2016/03/Si-Permaneceis-en-mi-Palabra-Sereis-Verdaderamente-Mis-Discipulos-Juan-8_31-2.jpg” title=”Juan 8:31 Si Permanecéis en mi Palabra, Seréis Verdaderamente Mis Discípulos”]versiculos-pre-escolares[/lightbox] Juan 8:31 Si Permanecéis en mi Palabra, Seréis Verdaderamente Mis Discípulos (Imagen) Compártela en tu red social favorita.

Cuando no puedo dormir:

Amado Señor, tu palabra dice que En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado. (Salmo 4:8).

Cuando me siento ansioso:

Amado Dios, tu palabra dice que Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.(Filipenses 4:6-8).

Cuando me siento con dudas:

Amado Dios, confío en ti con todo mi corazón y no me apoyo en mi propia prudencia (entendimiento). Te reconozco en todos mis caminos y sé que vas a dirigir mi vida a tus planes y propósitos. (Proverbios 3:5-6).

Oración:

Amado Señor, oro por tu gracia y poder para orar las Escrituras todos los días, susténtame oh Dios de modo ellas se conviertan en una parte de lo que soy en Cristo Jesús. Amén.