¡Sorprendente descubrimiento arqueológico en el monte Ebal revela una antigua tablilla con inscripciones hebreas!

descubrimiento- arqueologico-en-el- monte-Ebal
¡Sorprendente descubrimiento arqueológico en el monte Ebal revela una antigua tablilla con inscripciones hebreas!

Los investigadores creen que la tablilla hallada procede probablemente del relleno de los altares mencionados en la Biblia. Científicos israelíes y europeos han descubierto recientemente un texto oculto en una pequeña tablilla de plomo plegada que se encontró en una excavación en el monte Ebal, cerca de Nablús, en la década de 1980.

La tablilla fue sometida a mediciones tomográficas con rayos X para revelar el texto oculto. Según The Jerusalén Post, el análisis epigráfico de los datos reveló una fórmula de maldición escrita en una escritura protoalfabética que probablemente data de la Edad de Bronce tardía y que es anterior a cualquier inscripción hebrea conocida en Israel en al menos 200 años. Los investigadores acaban de publicar el hallazgo en la revista Heritage Science.

La tablilla no podía abrirse sin dañarla. Sin embargo, el equipo de científicos israelíes y europeos llevó a cabo mediciones tomográficas de rayos X con diferentes parámetros de escaneo para desvelar el texto oculto y halló la inscripción hebrea. A este respecto, la tradición bíblica (Josué 8:30) menciona que Josué, el líder de los israelitas designado para ocupar el lugar de Moisés, construyó un altar en el monte Ebal como parte de una ceremonia para renovar el pacto poco después de su regreso de Egipto a Canaán. Por lo tanto, el equipo de investigadores afirma que es posible que los hallazgos de Zertal se refieran a este versículo.

Señalan que la tablilla de plomo doblada, el tema de este artículo, probablemente se originó en el llenado de los altares. Además, el proyecto recuperó importantes restos florales y faunísticos, y dio como resultado 268 fragmentos de cerámica diagnóstica (el 95% de la Edad del Hierro I, el 4,75% de la Edad del Bronce y el 0,25% de la época romana temprana), 75 fragmentos de piedra y 79 objetos pequeños.

Entre los objetos se encontraba la tablilla de plomo plegada. La tableta medía 2×2 cm y, una vez plegada, tenía un grosor de 0,3 cm, mientras que el grosor de la única tira de plomo medía sólo 0,4 mm. El laboratorio de tomografía de rayos X de la República Checa realizó varias reconstrucciones de la tableta, que revelaron la existencia de escritura en el exterior y el interior de la misma. Por último, aunque el jefe del equipo de investigación, el profesor Gershon Galil, cree que las 48 letras de la inscripción aparecen claramente en las imágenes tomográficas y que la inscripción data de finales del siglo XIII a.C., otros autores creen que puede ser incluso más antigua.

Como pastor entiendo que, este fascinante hallazgo nos transporta a tiempos remotos y nos ofrece una ventana al pasado. La tablilla de plomo plegada, encontrada en una excavación en el monte Ebal, ha revelado un texto oculto que podría datar de la Edad de Bronce tardía, incluso anterior a cualquier inscripción hebrea conocida en Israel.

La conexión con la tradición bíblica es intrigante, ya que se menciona en el libro de Josué la construcción de un altar en el monte Ebal por parte de Josué y los israelitas para renovar el pacto con Dios. Este descubrimiento arqueológico plantea la posibilidad de que estemos ante evidencias tangibles de aquel evento histórico.

Más allá de las fechas y los detalles, este hallazgo nos invita a reflexionar sobre la importancia de la preservación de la historia y la conexión entre la arqueología y la narrativa bíblica. Nos recuerda que la Biblia no solo es un libro sagrado, sino también un tesoro histórico que arroja luz sobre nuestro pasado.

Es impresionante cómo el trabajo minucioso de científicos e investigadores ha permitido revelar la inscripción hebrea oculta en esta pequeña tablilla de plomo. Este logro nos insta a valorar el esfuerzo y la dedicación que se requiere para descifrar y comprender los tesoros arqueológicos que nos rodean.

Este descubrimiento nos desafía a profundizar en nuestra comprensión de la historia bíblica y a considerar cómo los hallazgos arqueológicos pueden enriquecer nuestra fe y nuestra comprensión de los relatos bíblicos.

Para terminar, la tablilla con inscripciones hebreas hallada en el monte Ebal nos transporta a un pasado lejano y nos recuerda la riqueza histórica que rodea nuestras creencias. Nos desafía a seguir explorando y descubriendo, y a apreciar el inmenso valor de nuestra herencia espiritual y cultural.