Seguros En la Punta de la Cuerda

“Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal” (Proverbios 1:33).

Un grupo de botánicos estaba buscando por una rara flor existente en el Himalaya. Al encontrar lo que buscaban en un local de difícil acceso, junto a un abismo empinado, ofrecieron una cuantía en dinero a un niño de la localidad si Él pudiese ayudarlos a llegar hasta el lugar donde la flor se encontraba. El niño pidió a los botánicos que aguardasen un momento y corrió hasta su casa, regresando algunos minutos después con su padre. Ofreciendo a uno de los
hombres una punta de la cuerda que su padre había traído, le dijo que podría bajar sin miedo porque estaría bien seguro para recoger la flor que tanto anhelaba.

Así debería suceder con nuestras vidas cristianas. Mientras Dios este agarrando una de las puntas de la cuerda, necesitamos seguir fielmente su voluntad, agarrando la otra punta y creyendo que de esta forma, estaremos seguros porque Él no permitirá que nosotros caigamos.

Lo difícil que es trillar los caminos de la vida sin la certeza de que llegaremos al lugar propuesto. La carretera puede ser larga y llena de obstáculos y necesitamos tener la certeza de que, en esta búsqueda por nuestros sueños y realizaciones, aun cuando tengamos que enfrentar montañas o
abismos, estaremos seguros y con la victoria garantizada.

La mejor manera de que consigamos los objetivos sin riesgos de perdernos al caer por el camino es que estemos encendidos a Dios en todos los momentos. Dijo que “estaría con nosotros todos los días” basta que agarremos la punta de la cuerda que nos ofrece y no correremos el peligro de fracasar sea cual sea la circunstancia que nos envuelva.

Siente inseguridad en el caminar diario? Agarre la punta de la cuerda que Dios dispuso!

Paulo Barbosa