El Hijo Pródigo – Regresar a casa (Lucas 15:11-24)

(El hijo pródigo dijo:) Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti… Y levantándose, vino a su padre. Lucas 15:18-20

Misericordioso soy yo, dice el Señor… Reconoce, pues, tu maldad. Jeremías 3:12-13

Jesús cuenta la historia de un joven que dejó el hogar paterno para irse a una provincia lejana en donde, de aventura en aventura, trató de vivir la vida a su antojo, pero lo único que halló fue decepción y soledad. Cuanto más se alejaba de la casa paterna, más se acercaba a la casa de la desesperación. Los pasos del pródigo, en vez de conducirlo a un país de manjares, lo condujeron al comedero de los cerdos.

Esta parábola es un recordatorio constante de que el hombre está hecho para vivir en la Casa del Padre (Dios) y que toda fuga sólo trae decepción y nostalgia. Ese joven volvió en sí sólo a partir del momento en que decidió regresar a casa. Allí encontró nuevamente a un padre cariñoso, quien lo esperaba con los brazos abiertos y el corazón rebosante de alegría. Siempre hay gozo cuando el alma encuentra su verdadera morada.

El hombre rebelde se descarrió yéndose a las provincias lejanas del materialismo, de las depravaciones sexuales, de la injusticia… Ese viaje lo condujo a la degradación moral y al hambre espiritual, pero no es demasiado tarde para regresar a Casa.

¿Se identifica usted con ese «hijo pródigo»? Vuélvase a Dios; reconozca sus errores, su condición de pecador. Él es ese Padre cariñoso que perdona por medio de Jesucristo.

Ese regreso será el punto de partida de una nueva vida, la verdadera vida, la que trae paz, seguridad y una felicidad duradera.

Texto devocional para leer :

(El hijo pródigo dijo:) Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti… Y levantándose, vino a su padre. Lucas 15:18-20

Misericordioso soy yo, dice el Señor… Reconoce, pues, tu maldad. Jeremías 3:12-13