Saber aceptar la crítica. Parte Cuatro

“…SI DIOS ES POR NOSOTROS, ¿QUIÉN CONTRA NOSOTROS?” (Romanos 8:31)

En el momento en que te destacas entre la multitud, llamas la atención y no siempre despiertas la clase de interés que te gustaría. Aprende del pato. Este animal se mantiene en calma en la superficie mientras agita las patas por debajo para nadar y deja que el agua le resbale. El tiempo está de tu parte.

Cuando Natanael preguntó: “…¿De Nazaret puede salir algo bueno? Respondió Felipe: Ven y ve” (Juan 1:46). Así lo hizo Natanael, y se convirtió en discípulo de Jesús. Muchas veces los acontecimientos revelan el verdadero motivo de la crítica y entonces eres vindicado. Pero debes seguir adelante. George Bernard Shaw, dramaturgo irlandés, tuvo su buena lista de críticos; pero sabía cómo enfrentarlos. Se cuenta que al final de la representación del estreno de una obra de teatro, un crítico literario se levantó en medio de la audiencia y dijo: ‘¡Es pésima!’. A lo que Shaw se puso de pie y replicó: ‘Estoy de acuerdo, pero ¿quiénes somos nosotros para contradecir a tantosí’

Nadie fue más criticado que el apóstol Pablo; y sin embargo escribió: “…Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotrosí” (Romanos 8:31). Sin valentía, acumularemos muchas buenas ideas –y también pesares. Muchos de nosotros pasamos por alto oportunidades que nos habrían servido si hubiéramos estado dispuestos a no hacer caso de la crítica y aceptar la situación. Todos tenemos temores alguna vez. Pero la necesidad de avanzar de los triunfadores es mucho mayor que su negativa a arriesgarse. Prefieren haberlo intentado y fracasado, que no haberlo intentado nunca. Saben que el fracaso es parte inevitable del éxito, pero que éste siempre conlleva crítica. Y mientras que la mayoría se atemoriza ante una nueva oportunidad, lo que los triunfadores temen es perdérsela.