como-percibir-lo-invisible-biblia-versiculos
¿Cómo Percibir Lo Invisible Según La Biblia?

PERCIBIENDO LO INVISIBLE EN LA PALABRA DE DIOS

Israel encontró muchos desafíos en el camino a su destino. La mayoría de sus problemas provenían de su falta de fe en el Señor. Pese a los milagros que había hecho Dios en Egipto, abriendo paso en el Mar Rojo, y las provisiones milagrosas en el camino, ellos dudaban repetidamente, murmuraban y se quejaban.

Si mantienes la vista sobre comentarios negativos, tú murmurarás, te quejarás y fallarás a Dios. Estarás tentado a regresar a tu vieja vida. Lo que tienes que hacer—y lo que debería haber hecho Israel—es quitar los ojos de lo visible y centrarse en lo invisible. Solamente cuando haces esto te atreverás a hacer lo imposible.

Moisés era un hombre quien, a pesar de circunstancias negativas, seguía centrado en lo invisible. Está ingresado en el “Salón de la fe” de Hebreos 11 porque “Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible” (Hebreos 11:27 RV1960).

-Moisés vio lo invisible y liberó a dos millones de personas de la esclavitud.

-Eliseo vio que el ejército invisible de Dios era más grande que el del enemigo que lo rodeó.

-Esteban vio lo invisible cuando fue martirizado, mirando al Hijo de Dios en la sala del trono de Dios.

-Los profetas vieron el futuro invisible y avisaron de las cosas porvenir.

-El apóstol Juan percibió lo invisible y recibió una gran revelación de los últimos tiempos.

Nunca llegarás tu destino por mantener tus ojos fijos en tus circunstancias visibles. Pedro caminó sobre el agua hasta cuando quitó los ojos de Jesús y miró a las olas de circunstancia arremolinándose a su alrededor. El apóstol Pablo declaró:

Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.

Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;

No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. (2 Corintios 4:15-18 RV1960)

Mira más allá de los desafíos de circunstancias negativas y date cuenta de que todo lo que te pasa es por tu bien y por Su gloria. ¡Tu historia es Su gloria! Tus calvarios trabajan en beneficio tuyo cuando te niegas a centrarte en las cosas que se ven y te centras en las que no se ven. No te centres en el desierto. No te centres en los enemigos gigantes. Céntrate en tu destino.

DEJA TU OPINIÓN

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí