El Arco de la Promesa

El Arco de la Promesa

Imagínate que vives en este mundo, pero que no existen colores. No hay color en el cielo, ni en el mar ni en el horizonte. Este mundo sería un hueco sin nada que lo hiciera agradable. Así se torna nuestra vida cuando la aflicción toma nuestro corazón.

Noé y su familia tuvieron que enfrentar esa aflicción cuando vieron como el mundo se hundió bajo sus pies. Aquel puñado de seres humanos debe de haber sentido inseguridad y temor, y también dolor, por lo que había sucedido con el diluvio. Tal vez al salir del arca la señora de Noé titubearía en su paso pensando en el cuadro con el que se iba a encontrar. Dios había sido maravilloso con ellos al salvarlos, pero no es fácil ver que todo tu mundo se destruyó.

Dios es maravilloso. Les dio la visión más hermosa que jamás habrían podido tener. Ese día creó algo nuevo y sorprendente para ellos y las generaciones futuras. Cada vez que sintieran miedo o aflicción por la tormenta, solo tenían que alzar su rostro y ver aquel conjunto de hermoso color mezclados y unidos con perfección en forma de comba, y que parecía abrazarlos dondequiera que estuvieran: el arco iris.

Hasta nosotros llega el mismo mensaje hoy: “Dios no desea que ninguno de nosotros permanezca postrado a causa de la intensa aflicción, con los corazones transidos de dolor. El quiere que miremos hacia arriba y veamos el arco de la promesa, y que reflejemos la luz para otras personas”

Así, el arco iris continúa siendo un símbolo del perpetuo amor de Dios hacia nosotros. Es, además, símbolo de fortaleza y confianza en Dios cuando se ha vivido en la tormenta.

¡Es tan hermoso saber que, después de la lluvia, saldrá con toda seguridad el bello arco iris! Cuando nos equivocamos, Jesús señala al arco iris que hay en el propio trono de Dios como símbolo de amor para con el pecador que se arrepiente.

La próxima vez que veas el arco iris, recuerda que Dios no quiere que sigas afligido por los pecados o por la desesperación. ¡Hoy quiere que mires hacia arriba!

Y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado… y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda. Apocalipsis 4:2,3

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

2 comentarios

  1. asi es cada vez que miramos hacia el cielo y vemos esa maravilla creada por nuestro Señor nos sentimos realmente amados por nuestro Padre. Hermanos tengamos la plena confianza que el nos abriga por siempre y somos amados por nuestro Padre.
    Bendiciones

  2. Realmente el mensaje fue de mucha motivación para mi vida!, en realidad Dios no quiere que estemos mal por alguna situación. Sin embargo Dios permite ciertas pruebas en nuestras vidas para que nosotros crezcamos y maduremos, pero en ciertas circunstancias nos quedamos atrás y pensamos que no podemos con las pruebas que Dios nos envio. Gracias a nuestro señor Jesucristo! podemos sentir el gozo que junto con él somos más que vencedores, que cualquier cosa que se oponga en contra de nosotros, la podemos vencer en el nombre de Jesús.
    Dios quiere que miremos arriba y no nos quedemos atrás, que seamos felices y no estemos tristes o afligidos tristes. Para el sea la Gloria, el honor, y lo mejor de nuestras vidas!
    TODO LO PODEMOS EN CRISTO QUE NOS FORTALECE!!!! GRACIAS SEÑOR!

    un saludo
    Cristian
    cristian_ibanezgrg@hotmail.com

    El señor los bendiga.

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