Para reflexionar..

El Viento de la Voluntad de Dios

“En lugares de delicados pastos me hará descansará Junto a aguas de reposo me pastorear” (Salmos 23:2).

Existe una bella figura, en uno de los poemas de Wordsworth, de un pajaro que es arrastrado de Noruega por una tempestad.
Batalla desesperadamente contra la tormenta, esforzandose para regresar a Noruega, pero su lucha es en vano. Por fin el se rinde juzgando que el viento fuerte le acarreará la muerte. Sin embargo, es llevado para la Inglaterra soleada, con su Campinas verde y calveros en la floresta.

Ah, cuántos de nosotros hemos sido como aquel pequeño viajante, murmurando y luchando contra la voluntad de Dios!
Cuando enfrentamos dificultades en nuestras vidas y nos vemos arrastrados en algún tipo de tormenta y aflicción, luego hallamos que nada más ha sentido y que está por demás continuar creyendo porque lo peor está a nuestra espera.

Con el desánimo y la incertidumbre de conquista de nuestros sueños, perdemos la alegría y la fe. Vivimos de malhumor, no mantenemos buenas relaciones con las personas y acabamos separados y sin perspectivas del porvenir. Culpamos a todo y a todos, y no paramos un solo minuto para reflejar que después de una noche fría y oscura puede estar llegando un día claro y soleado.

Es necesario que coloquemos nuestra confianza en el Señor y perseveremos en la esperanza de que “todas las cosas cooperan para el bien de aquellos que aman a Dios.” Al dejar de luchar por nuestras propias fuerzas, rindiendonos al hecho de que el viento de Dios nos lleva al local de Su voluntad, alcanzaremos las grandes bendiciones de nuestras vidas y pasaremos a descansar en lugares de delicados pastos, junto a aguas de reposo.

Al enfrentar una tempestad, sus labios profieren quejas o cánticos de alabanza por el sol que pronto brillará

Paulo Barbosa Un ciego en el Internet Autor de los libros(en Portugués): Despertando Para Misiones, Mensajes Para el Corazón y Un Rayo de Sol Para Días Sombríos