Mujer Cristiana: Herramienta Para Una Gran Conquista

Herramienta para una Gran Conquista

«Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible» (Marcos 9:23).

El fracaso nunca es agradable. Ciertamente, nadie disfruta perder una posición, ver desmoronarse una relación o fallar en una prueba. Sin embargo, el desencanto momentáneo causado por una derrota puede transformarse en gozo de victoria si adoptamos la actitud adecuada. Thomas Edison trabajaba en su laboratorio a las 2 de la madrugada cuando un ayudante entró y notó que el inventor estaba sonriendo. «¿Resolviste el problema?», preguntó el asistente. «No», respondió Edison, «ese intento no funcionó. Ahora puedo empezar de nuevo». Edison tenía una actitud tan segura porque sabía que el camino hacia el éxito a menudo está pavimentado con fracasos que sirven para ampliar el camino, no bloquearlo. Cada fracaso lo acercaba más al éxito.

Nuestra vida está llena de grandes desafíos. Debemos saber enfrentarlos y estar preparados para no desanimarnos ante posibles fracasos en la búsqueda de nuestras metas. La perseverancia es una herramienta que debemos llevar en el bolsillo y nunca olvidarla en ningún lugar.

A veces nos enfrentamos a situaciones que parecen indicar el fin del camino. La tristeza por no haber alcanzado el éxito una vez más sugiere que deberíamos rendirnos. La secuencia de fracasos no deja dudas de que lo mejor es abandonar el sueño deseado y conformarnos con la derrota.

Sin embargo, la persona que tiene a Cristo en su corazón sabe que, al comenzar el camino en busca de sus sueños, «todo es posible para aquel que cree» y que, aunque las sombras de la incertidumbre lo rodeen, con fe y perseverancia podrá ver el sol de las bendiciones de Dios iluminando el camino hacia su victoria.

Si ya has visto caer al suelo, varias veces, tu sueño de felicidad, no te rindas. Empieza de nuevo cuantas veces sean necesarias. ¡Vencerás!

Paulo Barbosa – Un ciego en Internet
Autor de los libros (en portugués): Despertando para Misiones, Mensajes para el Corazón y Un Rayo de Sol para Días Sombríos
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¡Sonríe, Jesús te ama!

Bendiciones,
Sonia Joya – Lima, Perú