No Más La Arca De Noé

Torre fuerte es el nombre del Señor; A él correrá el justo, y será levantado” (Proverbios 18:10).

Un pequeño niño, sentado en el cuello de su abuelo, oía la historia bíblica de El Arca de Noé. De repente él pregunta:

“¿Estaba en el Arca de Noé, abuelito?” El abuelo se rió y contestó: “No, yo no estaba”. Hubo una pausa y el niño miró con una sonrisa para él y preguntó: “Entonces, ¿por qué no murió ahogado?”

Nuestra historia chistosa nos lleva a reflexionar sobre nuestra situación actual. Por ocasión del diluvio, apenas los que estaban abrigados en el arca de Noé consiguieron salvarse. Hoy el pecado, nuevamente, se ha diseminado por todo el mundo y los hombres están cada vez más distantes de Dios y de Su santidad. Pero no tenemos más la arca.

El amor del Señor por la humanidad Lo llevó a enviar Su Hijo, Jesucristo, para abrigarnos de los engaños del mundo y de sus trampas. Su sacrificio en la cruz nos rescató. Su sangre nos lavó de todos los pecados. Su actitud en el Calvario nos trajo de vuelta a la presencia del Creador. En Jesus somos nuevas criaturas, transformadas, salvas, herederos de las mansiones celestiales. No tenemos más la arca de Noé, pero tenemos el Cordero de Dios que saca el pecado del mundo — Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.

¿por qué no morimos ahogados en el mar de la incredulidad?
Porque el Señor es la roca en quien confiamos. ¿Por qué no morimos ahogados en el mar de las mentirasí Porque Cristo nos guia por toda la verdad y en ella nuestro corazón se regocija. ¿por qué no morimos ahogados en el mar de la injusticia? Porque el Señor es el torre fuerte en la cual el justo se acoge y está seguro.

Si nos sentimos desalentados por todo lo que está aconteciendo en el mundo a nuestro rededor, el Señor Jesus es la torre fuerte de nuestra salvación. Corramos lo más rápido que podamos para que estemos abrigados y salvos para siempre.

  • El desaliento, las aflicciones, desesperanza y temores, llega a nuestras vidas cuando dejamos de abrazar la torre fuerte de nuestra salvacion Cristo. Gacias a Dios por este devocional.