temas-cristianos-apaticos
Temas Cristianos – Los Apáticos

No te portes con indiferencia. Deuteronomio 22:3

Fuimos creados por Dios con una gran pasión por vivir. Pero cuando una persona pierde ese deseo y se vuelve apático, ha perdido la pasión, ha dado el primer paso para entregarse a la muerte. Será por esto que algunas personas viven hasta su último suspiro, mientras que otros mueren después que se resignaron a no luchar.

Quizá esta no sea tu condición, pero no significa que no se dé en la práctica, hay muchos que cansados por los desaires de la vida, se rinden a una depresión que va consumiendo sus ganas de vivir, primero se vuelven antipáticos, pero inmediatamente se convierten en apáticos.

La antipatía es la repulsión a las cosas buenas, hostilidad a las personas, desánimo ante cualquier iniciativa, si sientes que te estás volviendo un antipático porque cuando los demás se te corren, deja de pensar que son unos ingratos y evalúa tu condición; la antipatía te puede llevar a una terrible soledad que terminará por consumir la última gota de pasión por la vida.

Apático quiere decir sin pasión.

De niña mi brazo lucía un extraño color morado; era un castigo sentarse en la primera banca del templo y estar casi dos horas sin hablar, moverme o ni siquiera pestañear, Pero ése gusto de mi madre, nadie se lo quitaba, así que ya me ven sentada en la primera fila, con tanta energía dentro, con tanta voz y tantos impulsos reprimidos porque sólo un piñizco de mi madre me contenían. Quizá por eso ya joven, llegaba a mis oídos historias secretas como: “El hijo del pastor…… se ha ido al mundo” “Los hijos del diácono…… han preferido el mundo en vez de a Dios” ¿Yo inmediatamente pensaba…será que los piñizcaron demasiado?

Los cristianos en algún momento llegaron a pensar que para ser un creyente bien consagrado debían cancelar totalmente la pasión de su vida, es más todo lo que se refería a pasión era vetado, “porque esta consume la santidad”, pero ¿será esto verdad? El resultado de tantos “Esto no se hace” “Nosotros no vamos acá, no vamos allá, no hacemos esto” nos ha dado como resultado una fe restringida en reglas, rituales y obligaciones pero sin pasión. Quizá por esto hay tantos creyentes apáticos hoy en día, cristiano, sinónimo de aburrido.

La meta del cristiano no es la apatía, el objetivo del creyente es vivir apasionado con la nueva vida que Jesús le ha entregado, pasión para vivir con expectativa y sobrenaturalmente, pasión para crecer en esperanza y fe, pasión para soñar con grandes cosas para él, pasión para amar a todos los seres humanos y pasión para predicarles las buenas nuevas de salvación, yo tengo pasión por compartirles estas verdades, y cada vez que escribo algo nuevo inspirada por mi Señor, me lleno de más pasión porque todos escuchen que Dios es real que tiene pasión por nosotros, que nos ha escogido y que quiere que vivamos una vida llena de ardor por él.
Vive apasionado por Cristo

Martha Vílchez de Bardales

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduzca su comentario!
Por favor, introduzca su nombre aquí