DEVOCIONAL – RENUNCIANDO A TODA IDOLATRIA 1

Pasaje clave: Salmos 115.

1. Introducción.

Quienes adoran ídolos lo expresan mediante las siguientes acciones:

A. Elección. Confianza. Reconocimiento. (Is.42:17).

El ídolo, la estampita, el muerto venerado, el crucifijo, el santo (sea quien sea y llámese como se llame), los cuadros de “Jesús”, los elementos ocultistas como la tira de ajo, el Buda, la cintita roja, los horóscopos, las cartas astrales, el Tarot, la calavera y otros; los brujos modernos, pais y maes del Umbanda, parapsicólogos, curanderos, los falsos pastores de la Iglesia Universal del Reino, etc., son elementos y personas elegidos para depositar en ellos confianza, fe, y reconocerles, supersticiosamente, poderes de protección, de curación, de unión, de rupturas o de provisión. Este es el primer paso en la atadura de la idolatría.

B. Peticiones. Clamor. Ruegos. (Is.44:17).

La confianza, el reconocimiento y la veneración se expresan en pedidos, clamores y ruegos, peregrinaciones, promesas y ofrendas que incrementan la dependencia emocional, espiritual y económica del “creyente” en su ídolo, acrecentándose el autoengaño.

Para quienes no conocen verdaderamente a Dios como Padre, el ídolo se constituye en el medio que los hace sentir más cerca de un Dios al cual sienten lejos, desinteresado, impotente o, tal vez irreal. El ídolo llega a ser, entonces, más importante y más vital que Dios mismo aún cuando sea una caricatura de Dios, una falsa imagen de él.

C. Presentación de ofrendas. (Jer.11:12-13).

La presentación de ofrendas: velas encendidas, aroma de sahumerios, flores, espigas de trigo, dinero, fotos, cabellos, etc., acompañan a la petición formulada y expresan devoción y sometimiento al ídolo. Es como la antigua ofrenda presentada a los dioses para aplacar su furor y obtener su favor.

D. Inclinación. Sometimiento. Adoración. (Is.2:8-9).

Es el último paso y el grado mas avanzado en la atadura idolátrica. La inclinación y adoración revelan la total consagración al objeto y un completo sometimiento a él. Voluntariamente se ceden las capacidades, la inteligencia y las virtudes humanas a la dependencia, la dirección y el control del objeto inanimado y del falso profeta. ÉI se constituirá en el centro de la vida, de las decisiones y del hogar.

2. La Idolatría.

A. Es una obra de la carne (GáI.5:20).

Es carnal porque surge de la pecaminosidad de la naturaleza humana y se opone a Dios y a su santidad. La idolatría no es del Espíritu Santo (Ro.1:23).

Un idólatra es carnal, y por lo tanto esta en contra de la voluntad de Dios sometido como esclavo a su pecado y viviendo en pecado. (Is.31:7, Jer.16:17-18, 18:12).

B. Promueve la ira de Dios y conduce a la ruina.

La ira es un atributo de Dios, al igual que su amor. Pero la ira de Dios no es castigo despiadado, descontrol o sadismo (ya estudiamos que Dios no maltrata), sino su indignación profunda contra la injusticia y el pecado. (Ro.1:18, 2:5, 12:19, 1° Tes.2:16).

Es una ira justa, porque él es perfectamente justo, por lo tanto administra justicia dándole a cada uno lo que se merece. Pero, además, la ira de Dios es algo que las personas eligen por sí mismas. Al pecar escogen voluntariamente alejarse de Dios y a sí mismo se colocan bajo su ira (Jn.3:18-19).

Nota: Concluye la lectura de este tema en Renunciando a Toda Idolatría 2.

Escrito para : www.DevocionalesCristianos.org

Edgardo Tosoni

1 COMENTARIO

  1. Un buen tema,la verdad que la idolatria campea en muchas formas y la única foma de combatir es predicando el Evangelio de Jesucristo nuestro Señor.Muchas bendiciones.

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