Jacob and the Angel - PenielDevocional Diario – “Hasta…”

“[DIOS] LUCHÓ CON ÉL…HASTA…” (Génesis 32:24)

La Biblia nos relata que “…quedó Jacob solo; y luchó con él un varón [el ángel del Señor] hasta que rayaba el alba” (Génesis 32:24). Cuando Dios decide tratar tu vida, hará que te quedes solo, como Jacob. Cuando se necesita una intervención quirúrgica, no se permite a nadie entrar en el quirófano sino al paciente. De igual manera, en ti hay algo que necesita ser “operado”, o de lo contrario morirás. Notemos que Jacob “luchó con él un varón hasta…” Tal vez los demás te hayan desahuciado, pero no Dios. “El que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6).

Hay muchos “hasta”: “hasta” que Jacob se convirtió en Israel, “hasta” que este hombre tramposo llegó a ser un príncipe con Dios, “hasta” que tú empieces a caminar, a hablar y vivir de tal forma que todos los que te rodean sepan que has sido tocado por Dios.

Dios no va a pasar por alto cosas a las que antes hacía “la vista gorda”. Cuando llegue el momento, Dios batallará contigo y te hará ver que estás malgastando tu vida. Luchará contigo para que enfrentes actitudes, palabras y hechos que no son edificantes. Combatirá contigo para confrontar tu ingratitud y ayudarte a ver lo bendecido que eres. Luchará contigo para tratar tu indecisión y tu falta de disposición a comprometerte. Has cambiado de trabajo, de relaciones y de iglesia. ¿Cuándo vas a dejar que Dios “te plante” de modo permanente en algún lugar para que puedas dar fruto? En el relato de Jacob, hay dos “hasta”: En el primero, Dios peleó con Jacob hasta que éste doblegó su voluntad. En el segundo, Jacob luchó con Dios hasta que Él lo bendijo. Ahí fue donde cambió el nombre de Jacob, dio fin a su pasado y se inició el futuro que Dios había preparado para Él.