Mano hacia al cielo Devocional – Me encontré con el Maestro cara a cara

“…VIMOS SU GLORIA…” (Juan 1:14)

Nos dice la Biblia: “…El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre” (Juan 1:14).Conocer al Señor Jesús personalmente es amarlo, amarlo es servirlo y servirlo es vivir una vida realizada y llena de gozo. Un autor anónimo escribió lo siguiente acerca de Jesús. Si lo conoces como tu Señor y Salvador, te identificarás con sus palabras. Si no, es nuestra oración que quieras aceptarlo hoy como tu Señor y Salvador:
“Llevé una vida fácil, dirigido por los placeres y las comodidades; hasta que un día, en un lugar tranquilo, me encontré con el Maestro cara a cara. Mis metas habían sido la posición y las riquezas, ocupándome mucho de mi cuerpo y nada de mi alma. Estaba en medio de esa carrera frenética de la vida cuando me encontré con el Maestro cara a cara. Lo encontré, lo conocí, y me sonrojé cuando vi que sus ojos tristes estaban fijos en los míos. Vacilé y luego caí a sus pies, mientras mis castillos de arena se desvanecían. Todo lo mío se derritió y desapareció, y en su lugar no vi otra cosa que el rostro del Maestro. Entonces clamé: ‘Oh, llévame contigo, para seguir los pasos de tus pies heridos.’ Ahora me preocupo por las almas de los hombres; He perdido mi vida para volver a ganarla; desde aquel hermoso día en que en un lugar tranquilo, me encontré con el Maestro cara a cara.”

  • es tiempo de mostrar que somos hijos del rey de reyes es tiempo de resplandecer no ceder ante nuestras debilidades joven lucha