De donde vendrá mi socorro
Alzara Mis Ojos A Los Montes

Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Salmo 121:1

¿Alguna vez has estado en una situación en la que sólo se puede orar por “ayuda”? A veces la vida nos lanza una situación que no vimos venir. Podría ser una enfermedad crónica, la ruptura de una relación, la muerte de un ser querido, la pérdida del empleo, etc. Estamos en un estado tal que en realidad no podemos formar las palabras adecuadas para orar correctamente a Dios. En esos momentos, podemos buscarlo siguiendo los siguientes 4 consejos:

1) Jehová, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor. (Salmo 102:1)

Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, sabemos que él nos oye. Conocer en nuestro corazón a través de la seguridad del Espíritu Santo que el creador del cielo y de la tierra nos escucha hace una gran diferencia en nuestra vida de oración.

2) Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. (Salmo 23:4)

Cuando la prueba viene de esta manera, podemos descansar en la comodidad de la paz de Dios. Nuestros problemas no son mayores que nuestro Dios, podemos encontrar la presencia de Dios que aumenta nuestra fe, la paz, y la alegría incluso en medio de la angustia y tribulación.

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3) Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Según esperamos en ti.(Salmo 33:22)

Como creyentes en el Señor Jesucristo, somos muy amados por nuestro Padre en el cielo. Él anhela llenarnos con la certeza de su amor incondicional que nos mantendrá constantes cuando los vientos soplan en nuestra contra.

4) Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley.(Salmo 119:29)

Cuando clamamos por ayuda, también tenemos que rectificar nuestras mentes y corazones, si hemos estado caminando en desobediencia. Nuestro Padre amoroso permitirá que el dolor se infiltre en nuestras vidas si obstinadamente resistimos a la voz del Espíritu Santo.

ORACIÓN:

Amado Señor, Tú eres mi fuente de esperanza y de paz en medio de esta tribulación. Ayúdame a seguir puesto los ojos en ti, para tener la fuerza que necesito en este tiempo de angustia. En el nombre de Jesús. Amén.

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