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PERMANECEN LA FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR… (1 Corintios 13:13)

Me dijo luego: Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. He aquí que ellos dicen: Nuestros huesos están secos, y se ha perdido nuestra esperanza; y estamos cortados del todo. Ezequiel 37:11

Odio perder cosas. Puedo juntar muchos recibos, pero pierdo el que necesito. Puedo poner las cosas en un lugar especial para luego encontrarlas y después olvido dónde las puse. He perdido ropa, zapatos, dinero y todo tipo de cosas que me han causado grandes inconvenientes. Perder las cosas puede ser molesto, pero perder la esperanza es devastador.

Como cristianos, somos marcados como diferentes a los demás por nuestra capacidad de expresar esperanza aun cuando todo parece perdido. Hemos aprendido a encontrar nuestra esperanza en la Biblia, en la oración, en los cantos espirituales o en la comunión con otros creyentes. Cuando hacemos estas cosas con un corazón limpio y con consistencia, nuestra esperanza siempre estará cerca operando a nuestro favor.

Nuestra esperanza puede perderse cuando hemos descuidado cualquiera de las cosas anteriores por un largo período de tiempo. Es tan fácil dejar de orar regularmente y tener razones para salir de la iglesia y/o estudio bíblico. Satanás, el mundo y nuestra carne siempre nos darán grandes excusas para descuidar las actividades de nuestra fe.

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PERMANECEN LA FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR… (1 Corintios 13:13)

La esperanza se pierde cuándo perdemos nuestra conexión con Dios de tiempos intensos y regulares de oración. Al azar vamos a lo largo de nuestro día sin detenernos a hablar con Jesús sobre esto o aquello. Muchas veces nos encontramos en una mala racha y estamos confundidos sobre cómo llegamos allí.

¿Cómo Encontrar La Esperanza Perdida?

La esperanza que se pierde puede ser hallada tan pronto como nos volvamos de buscar una vida de complacernos a nosotros mismos, hacia una vida de agradar a Dios. La verdadera esperanza es evidente en nuestras vidas a medida que avanzamos a lo largo del día, sabiendo que Dios tiene un plan y propósito para que lo logremos.

Oración:

Amado Señor, mi corazón está lleno de desesperanza. Lléname con Tu Santo Espíritu y dame el poder de moverme hacia adelante en la esperanza por causa de Tu amor por mí. En el nombre de Jesús. Amén.