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10 Grandes Errores En La Introducción de un Sermón

Los 10 Terribles Errores Que Puedes Cometer En la Introducción de un Sermón

Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.

Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.

Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.

Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.

Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas?

Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.

Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

De pecado, por cuanto no creen en mí;

10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;

11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber (Juan 16:1-15).

Hay personas que piensan que lo que voy a decir no tiene tanta relevancia en la predicación, pero la forma en que comienzas un sermón es importante. Si bien es cierto que hay un espacio grande para que te equivoques en el cuerpo del sermón, hay poco espacio para que te equivoques en la introducción. Es posible que sea la diferencia entre que esté animado en su asiento o durmiendo en su lugar, entre abrir la aplicación de la Biblia en el celular o abrir el WhatsApp para conversar con alguien más.

Si eres capaz de captar la atención de la gente en esos primeros segundos, tendrá su atención lo que dure el sermón. Si pierdes su atención en el inicio del sermón, será muy difícil volverlos a enganchar. Por esta razón deseo dejarte 10 formas para que la iglesia entera se vaya cuando predicas un sermón.

1) No tener una introducción

Todo en la vida tiene una introducción. Los edificios tienen entradas y las casas tienen entradas. Las películas tienen escenas iniciales que nos familiarizan con los personajes y la trama. Los libros tienen prólogos, prefacios y un capítulo introductorio. Las canciones tienen cuatro u ocho compases de música antes de la letra. Cuando te declaras a tu novia, te arrodillas. Los sermones no son diferentes. Tienen que tener de alguna manera una introducción.

2) No Decir cómo el sermón va a impactar en sus vidas

He escuchado muchas introducciones de sermones en las que el punto del texto estaba muy claro, pero el pastor nunca menciono como esto ayudaría a las personas a las que les estaba hablando. Si nuestras introducciones no se identifican claramente con nuestro pueblo cómo la Biblia va a ayudarles a amar a Dios, seguir a Jesús y ser guiados por el Espíritu, no les hemos dado una razón para escucharnos.

No comencemos nuestros sermones como si la palabra de Dios solo sirviese para la enseñanza. Démosle a nuestro pueblo un ejemplo práctico de ánimo, corrección y justicia, también desde el inicio del sermón.

3) Usar dos ilustraciones en tu sermón

Duplicar las ilustraciones es confuso. O bien ilustrarás dos puntos diferentes, lo que hace que la iglesia se pregunte cuál es el principal; o bien ilustrarás el mismo punto de dos maneras diferentes, lo que hará que se pregunten cómo se supone que deben pensar y sentir sobre el tema que trata tu pasaje. Escoge la mejor, y guarda la otra para otro sermón.

4) Juntar el pasaje sobre el que vas a predicar con otro pasaje o versículo

Al igual que el uso de dos ilustraciones, esto confunde a la iglesia. ¿Sobre qué pasaje vas a predicar? Si tienes una referencia cruzada sustancial, guárdala para el cuerpo de tu sermón.

5) Introducir demasiado contexto

He visto que este error se comete con mayor frecuencia cuando un equipo de predicadores comparte la carga de una serie de sermones, pero los pastores principales también son culpables. El predicador siente, con razón, la carga de establecer el contexto del libro, el autor y los destinatarios, pero vierte todo lo que ha leído en sus comentarios en la introducción de su sermón. Demasiadas cosas atrapan el flujo de su sermón. Debes dar el contexto necesario para simplemente introducir su pasaje, y luego guarde el resto para cuando sea relevante para un punto que esté haciendo en el cuerpo de su sermón.

6) Alargarse demasiado

En teoría la introducción no debe tomar más del 20% de tu sermón y eso es algo que debes tener claro al predicar. Cuando tu introducción es muy larga, la gente se va o algunos se ponen ansiosos para que termines. Además, es posible que te veas obligado a acortar el último punto, lo que puede dar lugar a un final incompleto.

7) Utilizar una ilustración de felicidad

Uno de los principales objetivos de su introducción es hacer que su congregación sea consciente de un problema espiritual. Como las ilustraciones de «felices para siempre» transmiten la idea de que todo está bien, no funcionan muy bien para plantear realidades y necesidades. En vez de esto, elija una ilustración que sea rica en conflictos, y luego demuestre cómo ese conflicto es igual a algo que ellos experimentan, se den cuenta o no. Más, las ilustraciones de «felices para siempre» son estupendas para las conclusiones del sermón.

8) Descuidar el termómetro de su iglesia

Existe un discurso antes del discurso que es el primer paso para conectarte con la iglesia. El punto más importante de la conexión con tu iglesia tiene que ver con las primeras palabras que salen de la boca del pastor o predicador. Estas no deben ser las primeras palabras de la introducción del sermón. Estas palabras deben ser para acercarse a la iglesia, estas palabras tienen que hacer referencia a lo cotidiano, a las pequeñas cosas de la vida: El clima, el futbol, la adoración, la última noticia en el periódico, si esto, le estás diciendo a la iglesia, lo que voy a decir es más importante que nuestra relación.

Guarda esto en tu corazón: La gente no se interesa por cuanto tú sabes y si por cuanto te interesas con ellos. De la misma forma, ese termómetro te conecta con tu audiencia.

Al igual que una pequeña conversación ayuda a conectar a un grupo pequeño, también una breve palabra de interés del pastor a congregación, prepara a tu iglesia a conectarse para escuchar lo que Dios te ha dado para decir. Esto se aplica no solo a los milienales, pero también a todo generación, que cuando ven a tu verdadera persona, ganas credibilidad y se abren a escuchar.

9) No abordar el tema espiritual que se trata en el pasaje

Es muy fácil plantear una necesidad emocional en tu introducción. Es más difícil – y menos común – que un predicador profundice en las respuestas pecaminosas e idolátricas al problema emocional y pragmático que enfrentamos en la vida. Es la diferencia entre el discurso inspirador y la predicación bíblica.

10) Esperar hasta el cuerpo del sermón para señalar a su gente el contexto

Soy muy estricto en cuanto a llegar al pasaje en la introducción, y no esperar hasta el cuerpo del sermón. La razón de esto es que no quiero comunicar accidentalmente que nuestra agenda conduce a la forma en que vamos a la Biblia. Por el contrario, quiero transmitir que la Biblia plantea los temas, y que nosotros simplemente seguimos donde ella nos lleva. Ir al pasaje anterior ayuda a entender esto.

Fíjate que no he dicho que no sea interesante. Hay demasiada presión para ser interesante. He escuchado muchas introducciones poco espectaculares que cumplieron con su cometido y me hicieron querer escuchar. Es mucho mejor tener una introducción media que una mala. Y cuando nos esforzamos demasiado, solemos acabar con una mala.

Creo que estos son 10 de los principales errores cuando haces la introducción de un sermón. ¿Has predicado algún sermón? ¿Cuáles son los errores que ves en tus predicaciones? Por favor compártelos con nosotros en los comentarios para hacer crecer nuestra lista.

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