Devocionales Diarios – DESPLAZADO


Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre. Salmos 73:26


David huyó de Jerusalén, expulsado de su hogar por su hijo Absalón, quien había reunido a un ejercito que lo apoyaba. Mientras escapaba, David le dio instrucciones a Sádoc, su sacerdote, para que llevara el arca de Dios de vuelta a Jerusalén y para que guiara a su pueblo en la adoración allí. Si hallo gracia ante los ojos del SEÑOR—meditó—— me hará volver y me mostrará tanto el arca como su morada. Pero si no, Aquí estoy, que haga conmigo lo que bien le parezca. (2Samuel 15:25-26).

Tal vez, al igual que David, has perdido, el poder de la autodeterminación. Alguien ha tomado el control de tu vida, o así parece.

Puede que tienes miedo de que las circunstancias y el capricho humano hayan anulado tus planes. Pero nada puede frustrar las amorosas intecniones de Dios. T

ertuliano (150-220 d. C.) escribió:

Nuestro Padre Celestial sabe como cuidar de Sus hijos y sólo permitirá lo que él considera que es lo mejor. Podemos descanzar en Su sabiduría y bondad infinitas.

Por tanto, podemos hacer eco de las palabras de David:


PODEMOS DEJAR NUESTRAS PREOCUPACIONES CON DIOS PORQUE DIOS SE PREOCUPA POR NOSOTROS.

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