Reflexiones y Meditaciones Cristianas

Saludables Por Dentro Y Por Afuera

“Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos” (Salmos 119:10)..

Durante una tempestad, con Fuertes vientos y truenos, un gran roble ha sido derribado.  se creía que el árbol era perfectamente saludable, pues, su apariencia externa transmitía pleno vigor con sus bellas hojas verde.  Sin embargo, el agigantado árbol no consiguió resistir a la fuerza de los vientos debido a que estaba deteriorado en el lado de dentro.  Comenzó con una minúscula corrupción en el centro que se esparció hasta que aquel árbol inmenso estaba completamente debilitado, siendo derrocado por el viento.

Podemos alcanzar un punto en el que abandonamos totalmente a Dios.  Eso acontece cuando nosotros, como aquel árbol, dejamos corromper en el lado de dentro.  El deterioro, quizá, comience con una pequeña mentira, o un vaso de bebida alcohólica, o el abandono de la iglesia para ir a pescar o a un paseo cualquiera.  dejando nuestro compromiso con el Señor, luego nuestros pies nos llevan a lugares donde no deberíamos ir y nuestras manos hacen cosas que no deberíamos hacer.  Con los corazones puros seremos capaces de vencer las tentaciones y las luchas que a todo instante nos atacan.

Ser un verdadero cristiano significa no solo tener una apariencia de cristiano, pero una vida transformada por Cristo y dispuesta a seguir sus enseñanzas.  Por mas que aceptemos los usos y costumbres establecidos por una u otra iglesia, andar con una Biblia en la mano, desfilar con una blusa con un bello versículo bíblico, participar de la “Marcha Para Jesus”, o demostrar cualquiera otra señal externa de vida cristiana, sin que nuestro corazón esté completamente colocado en la presencia de Dios y presto a prescindir a los intereses personales en favor de una vida que glorifique verdaderamente al Señor.

Cuando buscamos con sinceridad una vida con Dios, no solo nuestro exterior brilla, pero el interior también.Asi los vientos de la tentación nos asolen y el mundo intente minar nuestras fuerzas y desarraigarnos de la presencia del Señor, continuaremos firmes, seguros por la potente mano de nuestro Salvador.

¿Su vida cristiana ha sido auténtica, por afuera y por dentro?

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